COLOMBIA. "Réplica a los que presumen de ser los cuatro únicos aficionados taurinos que tiene el pais". Artículo de Enrique Avilán.

Viernes, 21 de Enero de 2011 00:00
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Apreciados aficionados:

Desde que concluyó la Feria de Manizales, hemos estado leyendo la cantidad de denuestos contra la empresa manizalita que trato de lograr una temporada buena que no contó con el respaldo que siempre le ha brindado la afición. Pero es más que increíble el leer los términos usados como en el artículo de Reinado Wolf acerca de los toros de Gutiérrez que se corrieron en los días 7 y 9 de enero y que produjeron dos corridas memorables en las que se cortaron 16 orejas, algo que no puede soportar uno de "los cuatro jinetes del Apocalipsis" a los que así denominó el aficionado Brand, repitiendo que son los que ellos llaman "los únicos cuatro aficionados que tiene Colombia". ¡Que soberbia y que descaro!

Respecto a los términos que repetidamente endilgan a los toros de Manizales y, en especial a los mencionados de la ganadería de Herederos de Ernesto Gutiérrez, con mucha pena, pero con absoluta certeza, debo desmentirlos en su maladada versión de "toritos". Desafío a que pretendan afirmar que las versiones dadas por cronistas como Jorge Arturo Díaz, Víctor Diusdabá, Paco Ayala, Rafael Eduardo Torres, Tomás Mondragón. Alberto Lopera y Enrique Avilán, faltaron a la verdad y afirmaron que esos "toritos" no tenían la bravura y el trapío que pocas veces vemos en una corrida de toros en Colombia.

La empresa manizalita, como la de Cali y Bogotá, merecen respeto y trato acorde con la calidad y prestigio de sus integrantes. Al igual la de La Macarena de Medellín a la que Uds. tratan con los peores epítetos porque no les llevan la idea de lo que Uds. caprichosamente han querido imponer.

Todos estamos convencidos que hay que formar un frente común para cambiar el rumbo de nuestras temporadas. Pero no es insultando a los dirigentes y ridiculizando a los empresarios que, gracias a ellos, tenemos temporadas buenas regulares o malas. Concienticémonos de la realidad y dejemos "la mala leche" en contra de los directivos de las empresas y preocupémonos más por engrandecer la fiesta, brindando apoyo a nuestro toreros nacionales que tanto apoyo y oportunidades merecen.

Para finalizar: Uds. han afirmado que las fiesta sin figuras no es fiesta. Pero ahora han salido a atacar a los "figurines" como en este artículo los denominan. ¿En qué quedamos?. Y, como lo afirma en colega: sus escritos solo quedan en el reducido círculo de los "amargados" que pretenden decir que son "los salvadores de la fiesta"... Vaya...vaya