TOROSDOS

Se torea como se és. Juan Belmonte

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Pamplona. Crónica de Barquerito: Entrega emotiva de Aarón Palacio con un imponente toro veleto.

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Aarón, la primera oreja de sanfermines

 

Corrida de pobres prestaciones pero particularmente ofensiva de Fuente Ymbro


Ambiente ensordecedor, tarde de canícula inclemente, público ajeno


Buenos trabajos desatendidos de Luque y Víctor Hernández


Pamplona, martes, 7 julio de 2026. (COLPISA, Barquerito).- 3ª de San Fermín. Canicular, calor sofocante. Lleno. 19.700 almas. Dos horas y cuarto de función.

Seis toros de Fuente Ymbro (Ricardo Gallardo). El quinto bis, sobrero.

Daniel Luque, silencio y saludos. Víctor Hernández, saludos en los dos. Aarón Palacio, vuelta y oreja.

PRIMERO FUE, como siempre, el plebiscito protocolario del 7 de julio. Vestido de gala, imprescindible la chistera, presidía el alcalde. Una pitada sonora pero breve. Y luego empezó formalmente y en serio la Feria del Toro. Para abrir boca, un cinqueño de Fuente Ymbro de envergadura disparatada, veleto y abierto sin llegar a cornipaso. En la carrera del encierro, la manada estirada pero junta, se había detectado la presencia de dos toros de extravagante corona. Veletos los dos. El que abrió corrida y el que la cerró casi dos horas después. Al uno le ajustó las tuercas Daniel Luque en una faena de riesgo: la esgrima como recurso para, sin perder pasos, sortear los viajes inciertos de un toro que literalmente no cabía en el engaño y con el que optó por imponerse. Podía haber tirado líneas sin más. No lo hizo, sino que, puesto sin titubeos, toreando primero por delante para fijar a un toro que, geniudo y renegado en el caballo, se había venido soltando de todo, acabó por tenerlo en la mano, de marcar el terreno donde el toro no tuvo más remedio que sujetarse, de pasarlo ajustado por uno y otro pitón y hasta de adornarse por mondeñinas antes de cuadrar y rematar con una cara estocada soltando el engaño.

Cuesta recordar una tarde toros en Pamplona tan ruidosa como esta del reestreno al cabo de doce meses de las peñas de sol impecablemente uniformadas y convertidas en protagonistas sonoros del espectáculo de principio a fin. Un ensordecedor runrún informe de muchos decibelios convertido en una suerte de barrera del sonido para los méritos, por ejemplo, de esa seca, sorda y generosa faena de Daniel Luque, que, desde su repesca en el año del centenario de la plaza, 2022, siempre ha toreado en Pamplona la de Fuente Ymbro. Ningún reconocimiento.

El otro veleto, el sexto, todavía más astifino que el primero, dos garfios de no menos de medio metro si no más, fue a su manera, siendo el de peor nota de todos, el toro de la corrida. Por sus carreras y huidas descompuestas, por su falta de fijeza, por su manera de escarbar y porque antes de afligirse y rajarse sin remedio, consiguió que las peñas de sol dejaran de estar ajenas a lo que estaba pasando en el ruedo. El toro, con sus atributos, y el torero, Aarón Palacio, con los suyos. El uno, con sus vicios, y el otro, con sus virtudes, entre las cuales fue, primero, el arrojo, y después, la inteligencia de plantarse de rodillas para abrir por alto, pero seguir por bajo y ligar hasta cinco tirados limpiamente, y el de pecho, y, al cabo, una improvisada solución de cercar al toro sin meterse entre pitones, pero desafiándolo en desplantes con la idea de tocarle un pitón, no los dos a la vez. Una suerte gallista antigua, no consumada. Gestos cómplices al tendido, con el toro a punto de aconcharse en tablas, de donde ya no iba a salirse. Ahí, asumiendo riesgos ciegos, lo tumbó. Y ahora sí, bramó la gente de sol. La primera oreja de la feria.

Hubo cuatro toros más. Cinco contando con un regordío sobrero playero, fuera de tipo, que perdió mucho las manos y no hizo más que protestar. Se había caído demasiadas veces el segundo de sorteo, el toro con el que debutaba en sanfermines Víctor Hernández, y se corrió turno. Con el quinto jugado de segundo toreó con pulso preciso y particular categoría Víctor, compuesto con sencillez, ligando con pureza. El toro de mejor aire de la corrida, casi el único, pero también la faena más risueña, solo que castigada por la banda sonora del sol. Las banderas de apertura de faena tuvieron son. El final, manoletinas con previos circulares inversos a toro ya rendido, fue más para el público fácil. Media estocada habilidosa.

La corrida trajo dos jaboneros, que se enlotaron con los veletos. Al tercero, Aarón al aparato, había que traerlo toreado por delante, enganchado, y si no, el toro no descolgaba. Una faena firme pero de desigual logro. Con el cuarto, engatillado, enmorrillado y ensillado, que se rajó de manso al final, Luque hizo lo que le vino e n gana, de rodillas en una apertura destino las peñas, y firme sin columpiarse en dos o tres tandas muy mandonas, pero sin eco, porque la hora de la merienda es sagrada. Una estocada notable.

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Cuaderno de Bitácora.- El pasado invierno demolieron la fábrica de embutidos de Venancio Villanueva, pionera en su género, en la elaboración del chorizo de Pamplona (marca patentada, no lo pongáis entre comillas). Es difícil que el chorizo de Pamplona vuelva a ponerse de moda algún día. ¡Quién sabe...! Alimentó a unas cuantas generaciones de españoles de toda condición.

Una tentación: el sabor y su fotogenia. La fórmula de elaboración se guardó en secreto, aunque fuera un secreto a voces. Un rótulo en la entrada de,la fábrica rendía homenaje a la marca: Kiliki. No sé si el solar de la Kiliki se cedió al Ayuntamiento de Burlada. En su día, la fábrica estaba en las afueras del pueblo, en un extrarradio sin vías de salida. No había polígono industrial como hay ahora al otro lado de la autopista que enlaza Pamplona con la frontera francesa.

Al crecer Burlada hacia el oeste, se formó un barrio bueno de clases pudientes sin que al crecer dejara de ser ciudad dormitorio. El solar del Kiliki ganó en valor. En su entorno sobreviven casas de viviendas de solo dos alturas, algunas con sello de arquitectura popular. La vida de las ciudades da muchas vueltas. Y si volviera a ponerse de moda el chorizo de Pamplona, ni te cuento.
Última actualización en Martes, 07 de Julio de 2026 21:19