TOROSDOS

Se torea como se és. Juan Belmonte

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Madrid. Crónica de Barquerito: Román se entiende con un excelente toro de Victorino.

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Dos orejas y a hombros en el remate de la feria

 

Una precisa faena de valor, entrega y buena cabeza del torero valenciano, tan querido en Las Ventas

 

Corrida de buenas hechuras y variada condición de Victorino

 

Empeñoso Morenito de Aranda, voluntarioso Fernando Adrián


Madrid, sábado, 6 junio de 2026. (COLPISA, Barquerito).- 26ª de San Isidro. Estival. No hay billetes. 23.700 almas. Dos horas y cuarto de función.

Seis toros de Victorino Martín.

Morenito de Aranda, silencio tras aviso en los dos. Fernando Adrián, pitos y silencio tras aviso. Román, dos orejas y silencio. A hombros por la Puerta Grande.

LOS TRES cuatreños de la corrida de Victorino fueron bastante más ofensivos que los tres cinqueños con los que se emparejaron por lotes. Dos de los cuatreños se jugaron por delante. Veleto el primero, descarado y ligeramente cornipaso el segundo. Molido a capotazos el uno, lidiado sin asiento ni criterio el segundo. De indomable bravura el primero, pronto y repetidor, la manera de humillar y la elasticidad privativas del toro emblema de Victorino. No incierto, pero sí de caprichoso temperamento el segundo, distraído al salir de suerte, pero también pegajoso, la cara alta. Dueño de la escena. La última embestida en busca de los medios con la espada enterrada arriba fue antológica. Morenito de Aranda sufrió con el primero, que, pendiente de todos sus movimientos, no le dejó pararse ni respirar tranquilo. Fernando Adrián no llegó a encajarse en serio con el segundo. Para esos dos toros hubo en el arrastre sendas ovaciones.

La hubo también para el tercero, protestado de salida por cornicorto. A punto de encaramarse en un burladero, y con eso, y con tres lances bien tirados de Román, se calmaron las censores. Dos puyazos traseros, uno de ellos en el mismo espinazo, pero el toro, parado después de banderillas, tomó la muleta arreando. Con la codicia propia de su estirpe, humillando y desplazándose. Toro de generoso recorrido, que en la distancia y por la mano diestra, donde Román planteó sin dudas ni pruebas la faena, vino a confirmar su calidad de fondo. Dos tandas ligadas de cinco y el de pecho, la primera muy despaciosa, pusieron la caldera a reventar.

El desenfado tan personal de Román, pero la seriedad de la empresa, su seguridad, apenas puesta en cuestión cuando se cambió de mano y el toro le puso en apuros. Listo para volver a la mano buena, con la espada de matar ya en la mano. Román soltó la espada para sin ella cuajar una última tanda en redondo, que fue la joya de la corona. En los medios ya. Y al encuentro una estocada soberbia. En los medios dobló el toro. Ninguno de los sesenta y un toros muertos a estoque en la feria lo había hecho. La muerte de bravo desató la euforia. Dos orejas, la segunda plebiscitada.

Luego, cambió de signo la corrida. Recortado y remangado, muy bien hecho, el cuarto toro empujó menos que cualquiera de los tres primeros. Muy empeñoso Morenito, brillante en la apertura de faena, demasiado encima enseguida, demasiado plana y larga una porfía que acabó siendo una paliza. Un bajonazo. De buen aire el quinto, que romaneó en la primera vara, desmontó en la segunda -el piquero por el cuello del caballo al suelo- y tuvo trato por la mano derecha. Por la otra, como casi todos los demás, se revolvía. Toro a menos, y faena suelta y menguante, desatendida. El terciado sexto fue el de más cara de la corrida. Ligeramente bizco, dos ganzúas, la cara alta, sin descolgar. Versión ligera de Román, que ya estaba saboreando la salida a hombros.

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Cuaderno de Bitácora.- Las tierras que coronan el Alto de Extremadura se conocían de siempre como la Huerta de Castañeda. Como huerta que era, tardó en ser devorada por el chabolismo y el urbanismo incontinente. La Huerta es en lo alto del paseo el punto de referencia de poblados diversos. Entre ellos, el más antiguo es el barrio del Lucero. Y con el Lucero, su apèndice: el barrio Caraque. Fueron barrios tenidos por peligrosos. Esta tarde el Papa León ha visitado el Lucero. Habrá subido la cuesta del paseo. Con el sol de frente.

Última actualización en Sábado, 06 de Junio de 2026 20:52