TOROSDOS

Se torea como se és. Juan Belmonte

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Madrid. Crónica de Barquerito. Tres toros sobresalientes de El Parralejo .

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Desaprovechados, los tres se fueron con las orejas puestas


Lote excelente para Fernando Adrián y un soberbio sexto para Tomás Rufo


Perera, solo de paso


Madrid, domingo, 1 junio de 2025. (COLPISA, Barquerito).- 21ª de San Isidro. Bochornoso. No hay billetes. 22.698 almas. Dos horas y cinco minutos de función,

Seis toros de El Parralejo (Herederos de José Moya).

Miguel Ángel Perera, silencio en los dos. Fernando Adrián, ovación y silencio tras aviso. Tomás Rufo, silencio y ovación.

 

A LA NÓMINA de toros sobresalientes de San Isidro vinieron a sumarse en tarde dominguera tres más. Tres jandillas de El Parralejo. Dos de ellos, cinqueños, segundo y sexto. Cuatreño el otro del cuadro de honor, quinto en liza. Cada uno de esos tres toros sacó estilo propio. Por su duración y su ritmo, el sexto, de andares sospechosos de salida, descolgado a las primeras de cambio y bravo en el caballo. Salió embistiendo de dos varas que tomó encelado. De nota en el caballo fue también el segundo, pero no tanto como el sexto, que galopó en banderillas y fue en la muleta el más completo, o el que mejor se dejó ver por una y otra mano, en la distancia y encima. Nobleza y entrega, a todo quiso en largos viajes humillados. Lo hizo especial su cuajo, su hondura proporcionada a pesar de su cuerna playera.

De armonioso remate el segundo, astifino, bajo de agujas, el más liviano de los seis, bravo en el caballo -recargó como los buenos-, dolido en banderillas y al ataque desde el primer muletazo al último de un largo y oscuro trasteo, sin resabios a pesar de los tirones y los cambios de distancias, casi inédito por la mano izquierda, cuyas cualidades latentes se fueron al limbo. Domingo de San Isidro: algunos pitos en el arrastre.

Las calidades del quinto, con su gota temperamental, solo aparecieron a lo grande de banderillas en adelante, porque fue de los de venirse arriba en la muleta, que es siempre un espectáculo. La prontitud propia de la bravura y una desafiante manera de embestir por derecho. Toro de particular fondo, sin la claridad de los dos cinqueños de premio pero la misma seriedad de conducta.

Esos tres toros se arrastraron con las orejas puestas. Y dos de ellos, segundo y sexto, las llevaban colgando. A Fernando Adrián se le empezó a ir el uno en cuanto se salió de las rayas para armar una primera tanda en redondo de desplazar exageradamente al toro. Se le va, se le va, se le fue. Firmeza sin acople. Deshilvanada faena sin gobierno la del quinto toro, al que se pasó muy despegado en repetidos intentos sin asiento. Muy pendiente del público, Tomás Rufo recurrió a los guiños populares en el inicio de una faena de las llamada de sol, no solo por planteada frente al tendido 5, sino por su manera de reclamar el aplauso con toreo de rodillas improcedente. Faena desequilibrada, animosa, muletazos sin rematar a pesar de lo mucho que se abría el toro, dudas al ponerse por la izquierda sin ligar. Los efectismos calaron y se jalearon no sin voces disidentes. Un pinchazo, una estocada, petición de oreja que se comió lo que debieron ser aplausos en el arrastre.

A esos tres toros tan relevantes vino a sumarse pero en otro son un tercero fijo en el caballo, ni sobrado ni falto de fuerzas, castigado por una faena de muchos pases, el torero en la pala del pitón por sistema. Trasteo convencional. Muy pobre bagaje para justificar Rufo sus tres tardes de San Isidro. Igual de pobre la segunda de las tres prestaciones de Adrián en la feria. La tercera, por verse: el domingo 8 de junio, en la Beneficencia, corrida de Juan Pedro Domecq.

En manos de Perera un primero aplomado, claudicante y noblón, lidiado sin acierto por el propio matador, empeñado en faena monocorde y sin relieve. De seria traza, el ofensivo cuarto enganchó el capote de Perera en una lidia desafortunada. Una faena machacona: derrotes del toro por la diestra, buen aire por la izquierda. Pero tardó demasiado Perera en ponerse por esa mano.

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Cuaderno de Bitácora.- Hay toreros con suerte y toros sin ella. Hoy mismo. Y el otro día, y el otro también.

Esto lo dijo Juan Belmonte con otras palabras.

Última actualización en Domingo, 01 de Junio de 2025 20:26