TOROSDOS

Se torea como se és. Juan Belmonte

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Madrid. Crónica de Miguel Redondo: "Un Oasis en el desierto. Gran toro el quinto de Victoriano del Río."

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Manzanares toreando sobre la mano derecha, en la faena al gran quinto toro, de pelo castaño salpicao, sardo, de la divisa de Victoriano del Rio, marcado con el nº 103, cuatreño, nacido en mayo de 2017, de 577 kilos, de nombre "Casero"

Fotos: Plaza1. Crónica Miguel Redondo.

Viernes, 8 de octubre de 2021. Madrid. Plaza de Las Ventas. Corrida suspendida por el mal estado del ruedo por la lluvia, el pasado día 24, era la primera pero quedó para séxta del abono de la Feria de Otoño, tarde soleada, continua el veranillo de San Miguel, en la capital española, 3 toros de Jandilla, lidiados en los primeros lugares y 3 de Victoriano del  Río, destacaron tercero y, sobretodo, el  quinto, muy bravo, espectacular en el caballo. Diego Urdiales, silencio en los dos, en el cuarto tras un aviso. José María Manzanares, ovación en ambos, en el quinto tras un aviso. Paco Ureña, ovación tras un aviso y silencio.

Detalle sobre la derecha de Diego Urdiales

El primero de Jandilla sin remate , con dos candelabros. Urdiales apenas se pudo expresar con el percal, un gol marcó el presidente a la afición, al no devolver el flojo astado. Manifiesta invalidez la del Jandilla, que soltaba la cara y por momentos se derrumbada, el público en contra. Urdiales se justificó con algún muletazo de buen trazado con la zurda y poco más. Estocada desprendida aliviándose. Silencio

El cuarto de Victoriano del Río, lo llevó cadencioso en el toreo fundamental, perdiendo el capote en el remate de la media. Urdiales, no se acoplo, le costó coger la distancia al toro, aquello no despegó, pases por ambos lados que no llegaron arriba, ni breve ni bueno.. Impropia la forma de entrar a matar, aunque enterró la tizona. Sonó un aviso. Silencio

Manzanares, con ritmo y cadencia ajustado en un ramillete de buenas verónicas rematadas con media. Saludó tras asomarse al balcón en banderillas, Daniel Duarte. Apostó Manzanares por el Jandilla, un toro de corto recorrido, que a mitad del muletazo soltaba la cara, incómodo,  de embestida descompuesta,  no dudó, y trago por los dos pitones. Conseguiría templar por momentos la bronca embestida, faena de mucho mérito. Pinchó arriba, y dejó una  estocada en el hoyo hasta los gavilanes, fulminante. Fue ovacionado.

Volvió Manzanares a desplegar su esencia en el toreo a la verónica en el quinto, un toro sardo, que derribó el caballo de Paco María, en el primer encuentro, buena pelea, también arrancándose de largo en el segundo puyazo. Los dos muy traseros, aunque arriba. Empujando con todo, Francisco María fue ovacionado. El presidente cambió el tercio y no se pudo ver un tercer encuentro con el caballo que esperaba el público. Saludaron tras parear Mambrú y Luis Blázquez. Gran toro el de Victoriano del Río, que rompió para adelanté, bravo, encastado, con humillación, con un Manzanares entregado toreando por derecho, bajando la mano, templando ligando y mandando en cada muletazo mejor condición por el derecho. Le tiró un derrote por el izquierdo, que le derribó sin consecuencias, aunque se resintió de la rodilla izquierda. Pinchó en dos ocasiones y lo que pudo ser no fue. Sonó un aviso. Gran toro este casero que fue ovacionado en el arrastre. Ovación también para Manzanares.

Remate con pase de pecho de Paco Ureña

Musculado y de manos bajas  el tercero  de Jandilla, con el que Ureña pudo lucir en el toreo a la verónica. Dos veces se arrancó, al caballo, en la distancia corta con celo. Ureña brindó su faena al público y comenzó abriendo al toro con la rodilla en tierra. Bueno embistió siempre con la cara abajo, Ureña le bajó la mano y ligó series de hasta cinco muletazos sobre la diestra. No menos bueno fue el Jandilla por el izquierdo, y buena también la zurda del diestro, que toreó de frente al natural, con la mano muy baja, fue sorprendido y le levantó los pies echandoselo a los lomos, con un puntazo en la cara posterior del muslo izquierdo pero salió del trance y dejó más de media en buen sitio. Perdió una oreja por el uso de la cruceta, sonó un aviso. Ovacionado el Jandilla por sus virtudes esenciales y ovación desde el tercio para Paco Ureña. Que tras matar al toro pasó a la enfermería.

El sexto, de Victoriano del Río, llegó soltando la cara a la muleta , con una embestida impropia descompuesta, un toro con pocas alegrías. Ureña abrevió y pasó con alivio, pinchó y la cosa quedó en silencio.


Última actualización en Viernes, 08 de Octubre de 2021 20:28