TOROSDOS

Se torea como se és. Juan Belmonte

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DIARIO DE NAVARRA: "Historias de familia". Por Barquerito

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SOLO PARA MANSOS. DIARIO DE NAVARRA

HISTORIAS DE FAMILIA

Barquerito

Las historias de los toros son historias de familia. De un lado, las de ganaderos, que tendieron a perpetuarse. Los Domecq, por ejemplo, que han cumplido casi un siglo como criadores. El Juan Pedro Domecq ganadero de ahora es ya el cuarto de ese nombre. Bisnieto del primer Juan Pedro que tuvo hace poco más de ochenta años la idea de comprar una ganadería, la de Veragua. Por darse el gusto y, sobre todo, para que los toros sirvieran de reclamo de sus bodegas. Brandys y finos.

La novillada de El Parralejo que abrió abono, la hermosísima corrida de Torrestrella de anteayer, la de Victoriano del Río de  esta tarde, la de Garcigrande de mañana, la de Jandilla de pasado mañana y la de Fuente Ymbro del sábado. Todos esos toros sin excepción proceden por activa o pasiva del  primitivo fuego prendido por un ilustre bodeguero de Jerez. No todos los ganaderos tributarios de la línea Domecq son familia. Solo faltaba eso. Y, sin embargo, se habla de sangre Domecq cuando se trata de los toros de ese común linaje.

Dentro de las ganaderías se habla de familias ganaderas. De reatas. Las reatas se anotan  en libros tan crípticos que resultan indescifrables. Se fijan dinastías y cruces como árboles genealógicos. Con excepciones muy notables –Gallito, Antonio Ordóñez, por citar dos- a los toreros les importaba poco la ascendencia de un toro. La ascendencia y la descendencia. Las cosas han cambiado de manera radical. El hilo de una ganadería, la que sea, se ha ido desenredando tanto que hasta el toro, el que sea, ha empezado a perder misterio. Se ha hecho previsible.

Dos toros de la corrida de Dolores Aguirre jugada ayer llevaban el mismo nombre: Carafea. El quinto, con cinco años y medio cumplidos, y el primero, cuatro y medio. Eran casi idénticos de pinta y estampa, pero a escala. Los cien kilos que el uno le sacaba a otro los retrataban como hermanos mayor y menor. El benjamín no tenia carnes ni apenas cuartos traseros. El hermano mayor, largo y alto, sangrado sin piedad en el caballo, salió pendenciero y listo. Hermanos bíblicos.