TOROSDOS

Se torea como se és. Juan Belmonte

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Panorama Taurino de Colombia. Por Enrique Avilan Acosta.

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Cali, septiembre 19 de 2012

**La actuación de José Tomás en Nimes, deja positivo resultado para la fiesta, pero tampoco para “rasgarse las vestiduras ni llorar como Rafael Giraldo”

**¿Indultar un toro que saltó al callejón?

**Los toros de Nimes no tenían ni el trapío ni la presencia de los de la recién concluida exitosa Feria de Salamanca

**Ha sido una avalancha de información producida por el exitoso encierro de José Tomás, el torero de Galapagar en la tradicional plaza de Nimes en la que cortó la “bobadita” de once orejas, un rabo e indultó un toro. Hemos tenido oportunidad de apreciar videos, escuchar crónicas y leer una gran cantidad de ponderaciones sobre lo acontecido en la centenaria plaza francesa.

Ante todo: como he sido señalado como poco afecto al toreo del ponderado matador en compañía de un colega que me acompaña en el programa de T.V. Burladero Tres que completa quince años de ininterrumpida labor, presentamos el pasado martes, apartes de lo que se pudo filtrar para televisión en vista de que el torero no es afecto a que se televisen sus festejos.

Y se debe reconocer que, aparte de lo que pueda uno estar o no de acuerdo con su labor, nadie puede desconocer que esa gesta nimeña le trae mucho bien a la fiesta de los toros que pasa por uno de sus momentos más difíciles de los últimos años. Todo lo que se ha publicado con el mejor de los ánimos en los medios de comunicación, le hace mucho bien a nuestra fiesta.

Pero de ahí a presentarlo como algo nunca visto y a pontificar que ha sido algo imposible de olvidar y olvidarnos que los toros no fueron propiamente un dechado de trapío y menos de bravura y casta como hubiera sido deseable y que, en nuestro programa del martes pudimos ver faenas de la Feria de Valladolid en la que los toros eran muy superiores en trapío y  fiereza a los escogidos minuciosamente por los manejadores de José Tomás, se hace necesario “aterrizar” a los exultantes fanáticos del torero al que idolatran, llegando a afirmar que los demás del escalafón son unos “paletos” y que uno de nuestros amigos, Rafael Giraldo, “lloró en la plaza de Nimes en función del éxtasis que le produjo semejante gesta”.

Incluimos dos notas que nos parecen ilustrativas sobre el acontecimiento, dejando constancia de nuestra moderada admiración por lo logrado por el ídolo de unos cuantos aficionados, pero solicitando una moderada celebración ante un buen resultado, pero tampoco el éxtasis que los ha llevado a “rasgarse las vestiduras” y a manifestar que, luego de lo hecho por Tomás en Nimes, lo demás está muy lejano de la grandeza del torero de Galapagar.

Miércoles, 19 de septiembre de 2012

José Tomás, 11; Bicornes, 1. Mi verdad* / José Ramón Márquez

"Un caso digno de estudio. Le han dicho [a José Tomás]

que es de otra galaxia y al parecer se lo ha creído"

Con lo de José Tomás en su epifanía de Nimes me pasa como con el ‘rap’ o el ‘piercing’, que son cosas que no me van. Las caras de Belmez, los misteriosos círculos de Marte, los avistamientos de OVNI’s en las noches veraniegas o la muerte dePaul Mc Cartney son verdades incuestionables para millones de personas que tendrán sus razones para creer, cuestión de pura fe, pero son puro chascarrillo para otra pila de millones de personas, lo cual viene a demostrar lo errado del verso deMachado pues la verdad que existe de verdad es la de cada cual.

Estaba yo en Málaga, que me había ido a ver una corrida de toros de Guardiola, y me encontré con Jesús, un reventa sevillano al que le compré las entradas de la Malagueta por hacerle el favor de que pudiese soltar algo de papel y de que se ganase diez euros a mi costa. Le convidé a una caña de cerveza y conversamos sobre lo mal que iba el negocio, que nadie llena ya las Plazas. 

-Yo me iré en septiembre a Nimes, que con ése sí que se mueve el papel -me dijo.

-Yo no iré -le contesté. -Bueno, apunta mi teléfono, por si acaso te da por ir y te hace falta una entrada…¿Y cómo le iba yo a explicar a Jesús que yo no tenía interés alguno en Nimes ni en José Tomás? ¿Cómo explicarle que me había hecho doscientos kilómetros de ida y los que me quedaban de vuelta para ver una corrida de toros de Guardiola, la matase quien la matase? ¿Cómo explicarle que cuando has aceptado mansamente que todo lo mejor que te pueden dar los toreros ya lo has visto, sólo queda arrastrarse por esas Plazas esperando que alguno haga algo que te traiga recuerdos del pasado y, entre tanto, buscar denodadamente la pureza en el toro?

Me ha hecho gracia leer a una mujer que escribe, me parece que en El País, y refiriéndose a Tomás, que a ver ahora de dónde va a ‘sacar ánimo para volver a una plaza de toros tras contemplar un espectáculo de esta magnitud’; me ha hecho gracia leerlo porque eso mismo me dijo hace veinte años, una noche en Toledo, uno que estuvo en otra corrida exagerada, la del Paula en Vista Alegre, la de la ‘música callada del torero’ de Bergamín padre.

Me chocó en su día lo del aficionado toledano lo mismo que anteayer lo de la periodista, por la forma en que esa lúgubre visión de ambos muestra una decadente posición que retrata a aficionados a lo extremo, a la emoción desbordada, desaforada, que es tan ajena, tan alejada de lo que a uno le gusta, que es la firmeza del torero largo, sabio y poderoso que plantea su faena al toro de libras, de casta y de poder, en una vieja y cada vez más desusada ceremonia en la que, como no puede ser de otra manera, la firmeza nace de la sujeción al canon, al conocimiento, al clasicismo ‘arrematao’, para que en la faena se imponga neta la razón del oficio, el mando y, acaso, del gusto, frente a una bestia cuya ley primordial es la de infundir pavor.

Esa ausencia de la cualidad de infundir pavor por parte de sus oponentes es la que, para mi verdad, hace que este Tomás de ahora sea para el toreo lo que la Antología de la Zarzuela es al Festival de Bayreuth. Por eso es que ni me gusta ni me interesa este Tomás de su reaparición; principalmente porque las notas que toca no comportan el riesgo, toreo aliviado; ni conjuran al miedo, toro tonto; aunque hay además otras razones también de peso y más prolijas que atañen al estilo, a la estética y a la ética.

Dijo certeramente Boix, su apoderado, en cierta ocasión, que todo el asunto de Tomás se basa en ‘marketing y glamour’. De esa espléndida definición de lo que atinadamente podríamos llamar el toreo en femenino debe quedar, naturalmente, excluida la eventualidad de que el diseño resulte estropeado por causa del pavor que viene de la hueca mirada del toro homicida o simplemente de la incierta acometida del toro listo, cuya sola presencia en el ruedo descompone al más pintado. Sin embargo, es gracias a esta visión esteticista y terminal del toreo, con el concurso del marketing, del glamour y de un toro bobalicón además de con una buena movida en los mass-media, con la que ya está medio andado el camino.

-¿El camino? ¿Hacia dónde?

-Hacia cumplir el sueño del hombre contemporáneo que es el de tener la certeza de que cada día está siendo testigo de algún momento histórico, único, irrepetible, icónico y emblemático.

-¿Y lo de Tomás acaso no lo fue?

-Sin duda que lo fue. Es lo que dicen y la verdad es que lo han repetido hasta la náusea.

-¿Lo fue?

-Hombre… Indultar a un toro que antes había saltado al callejón es cosa nunca vista, la verdad. Y cortar once orejas de doce posibles, es cosa muy, muy rara de ver en Plazas serias.

Paco Camino, en Madrid, con siete toros de Juampedro, Miura,Urquijo, Buendía, Arranz y Felipe Bartolomé se llevó ocho orejas en una tarde inolvidable.

-¿Miura?

-Sí. El de la A con asas.

-Tomás nunca ha matado Miuras, eso está fuera de toda duda…

-Es que eso, seguramente,  se sale o bien del marketing o bien del glamour… o de ambos.

Llámenme tonto si ustedes quieren, pero muchas noches cuando estoy en la duermevela, me vuelve a la mente Fernando Robleño con el Cariñoso IV, de José Escolar. Un toro de verdad y un torero enfrente. Ni historia,  ni momento irrepetible, ni arte, ni ná de ná. Sólo un toro de verdad y un torero con oficio y arrestos, como nunca debió dejar de ser. Eso, al parecer, no cuenta a efectos de la Historia, pero no veas cómo te marca.

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*En Nimes, 11 orejas de seis toros. Sólo el último logró salvar un apéndice

***Blog Salmonetes ya no...

Pepe Bienvenida

Martes, 18 de septiembre de 2012

La feria de Salamanca, equilibrada y triunfal / Juan Miguel Núñez

Salamanca, 17 sep (EFE).- La feria de Salamanca deja notables triunfos de toros y toreros en el ruedo, y, aunque sin un lleno total en las cinco corridas del abono, también ha tenido mejor afluencia de público que en ediciones anteriores, sobre todo de jóvenes, beneficiados por una audaz política de precios.

Que todos los días menos uno se haya abierto la Puerta Grande, que en esta tierra se llama "la del Toro", con más o menos méritos para los trofeos concedidos, pero sobre todo con el beneplácito de la afición y el público, ha hecho crecer el ambiente en torno a la feria.

Protagonistas, por parte de los toreros, aún sin entrar en detalles para valorar y ensalzar méritos, son Javier Castaño, Iván Fandiño, David Mora, el rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza, "El Juli", Alejandro Talavante y Jiménez Fortes; es decir, siete de los quince nombres anunciados se fueron de la plaza en volandas, en señal de triunfo.

Son siete salidas a hombros en cinco tardes, se dice pronto. Y todavía pudieron ser dos más de haber afilado mejor las espadas Eduardo Gallo y Juan del Álamo, toreros de la tierra con mucha proyección.

En la terna de locales que abrió el ciclo, Castaño estuvo inmaculado en un toro, y muy firme y seguro en otro. Gallo, más que suficiente, sensacional, valiente, enjundioso y muy tenaz, aunque con muy mala espada. Y Del Álamo, con actitud y aptitud, también emborronó con los aceros una faena impecable.

De los mediáticos (el segundo día), se salva la entrega y el pundonor de Padilla, que pudo "tocar pelo" si mata bien a un toro que había cuajado en los tres tercios, pero la espada le jugó una mala pasada.

El "Fandi", tenaz, se llevó el premio de una oreja. Y "Paquirri", tan vulgar como ausente.

Fandiño y Mora, seguramente amigos fuera del ruedo, compitieron una tarde más en ambición y talento, cortando tres y dos orejas respectivamente. Y de testigo mudo, el cada vez más opacado Leandro Marcos.

En la mixta de "figuras", el rejoneador Hermoso de Mendoza, y "Juli" y Talavante, demostraron porqué están arriba y cómo piensan seguir tan bien posicionados: por entrega y valor, por capacidad y conocimientos.

Los tres se hicieron una foto en la Puerta Grande.

Y ya en el cierre, Jiménez Fortes levantó un monumento al valor también para salir a hombros, mientras que Manzanares en plan conformista se llevaba sólo una oreja donde había dos, y "Morante" daba la nota del absentismo.

Por tanto, una feria más que entretenida y divertida, planteada con seriedad en lo que se refiere a presentación del toro, que además dio una media de juego también muy alta.

En el capítulo ganadero destaca la divisa del Puerto de San Lorenzo, con un toro de vuelta al ruedo, y tres más de muy buena nota por nobleza, clase y "transmisión"; y la de Adelaida Rodríguez, cuyos toros tuvieron algo más de picante por la emoción de la bravura y desde la codicia para acabar entregándose. Esta última ganadería echó también un toro de vuelta en el arrastre.

Buena aunque con desigualdades, la de "El Pilar". También con muchos picos, sin embargo, echó astados muy toreables la de "Torrealta", la única en la que no hubo salidas a hombros, porque los toreros mediáticos no estuvieron a la altura de los toros. Y entre nobles y exigentes, los de Garcigrande.

De los dos astados que echó para rejones "Niño de la Capea" uno "sirvió" más que otro.

La feria se abrió el domingo anterior con una novillada en la que deslumbró la personalidad de "El Roque", que se fue a hombros con dos orejas, mientras sus compañeros de terna, Ángel Bravo y Carlos Navarro, con un trofeo cada uno, dejaron también muy buena impresión.

Y como es costumbre el telón caerá definitivamente el día de San Mateo, viernes, 21, con una corrida de rejones que anuncia otra vez a Hermoso de Mendoza en terna con Leonardo Hernández y Manuel Manzanares.

Salamanca ha tenido una feria más rotunda y mucho más triunfal de la media que se lleva esta temporada. Una buena feria. EFE