El Comercio / Quito
Los resultados de la consulta donde se mezclaron estratagemas para concentrar el poder y controlar la justicia, incluyeron la sui géneris pregunta para suprimir la muerte de animales en espectáculos públicos.
La medida claramente dirigida a afectar a las corridas de toros, una tradición arraigada de una fiesta ciertamente cruenta pero con orígenes culturales indiscutibles en 500 años de mestizaje, no logró, sin embargo, modificar la integridad del espectáculo. Ocurre que en más de 90 cantones ganó el No y en ellos se puede organizar corridas y estoquear reses como hasta hoy. El problema se centra en Quito, Distrito Metropolitano y en los cantones de Sangolquí y Cayambe, los tres únicos lugares con corridas de toros donde el Sí se impuso. Seguirá el espectáculo en su integridad en Ambato, Riobamba, Latacunga, Tanicuchí, Salcedo, Valencia, en la Amazonía y demás sitios donde se ha venido celebrando....LEER MAS





