TOROSDOS

Se torea como se és. Juan Belmonte

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FRANCIA. ARLES. Novillada matinal. Crónica de Barquerito: "Progresa Joubert, pelea Del Álamo"

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TOROS. Crónica de la novillada de Arles. Matinal.

Arles (Francia): 2ª de feria

Dos excelentes estocadas de Oliver, vuelta al ruedo para un encastado novillo de Bruno Blohorn, y con él una faena de notable personalidad de Joubert , pésimo con la espada

Arles (Francia), 3 abr. (COLPISA, Barquerito)

Arles. 2ª de feria. Matinal. Ventoso, nublado y fresco. Un cuarto de plaza.

Seis novillos de Blohorn (procedencia Jandilla). Vuelta al ruedo para el segundo, bravo en el caballo, encastado. Frágil el primero; manejable el tercero; noble sin gas el cuarto; bueno el quinto; áspero y frenado el sexto.

Patrick Oliver, de salmón y oro, saludos tras un aviso y saludos.

Thomas Joubert, de lila y oro, vuelta tras dos avisos y oreja tras aviso.

Juan del Álamo, de malva y oro, oreja protestada y ovación.

 

DESPUÉS de cabecear contra el peto, se derrumbó desparramado el primer novillo de Bruno Blohorn. Ya en pie, se acabó defendiendo por falta de fuerza. Hierático y elegante Patrick Oliver. Una buena estocada. Negro, amplio y cuajado, el segundo se empleó en el caballo con estilo y en dos varas duras. Jacques Monnier picó con categoría. Thomas Joubert –antes Tomasito- había esperado al toro de salida en los medios y de espaldas: alarde del repertorio mexicano, sangre fría, valor. Lances a la verónica de gran encaje y una serpentina. Fue, con el capote, lo mejor de la corrida. Juan del Álamo intervino en un interminable quite por delantales.

Toreó con calidad Joubert, arlesiano, llamado a ser torero predilecto en su tierra, el heredero de Juan Bautista. La suerte cargada a pies juntos, temple con la mano derecha, valerosos cambios de mano, buena cintura, excelente el dibujo del muletazo embraguetado con la izquierda. Distinguida faena. No su tramo final, atorrante: trenzas y dosantinas sin cuenta. Mal la espada: dos pescueceras, un tercer ataque en los bajos y un descabello.

El tercero desarmó a Juan del Álamo en el saludo de capa. Se dejó pegar. Todos los novillos de Blohorn tuvieron fijeza en caballo. Este tercero escarbó y se lo pensó. Un firme y ceñido quite de Oliver por gaoneras. Se levantó viento, que volaba los engaños. Estaba duro el piso. Por el aire, Del Álamo tuvo que torear donde menos se empleaba el toro pero donde se posaban los papeles: junto a toriles. Dos excelentes tandas con la diestra dando al toro distancia. Valeroso intento con la izquierda, por donde el toro no quiso. Y un largo final de trenzas, desplantes y espaldinas. Faena de muchas voces, que la acústica mágica del anfiteatro de Arles puso en evidencia. Una estocada tendida y trasera. Una oreja apenas reclamada y muy protestada.

Hermoso intentos de Oliver de torear a la clásica verónica con el cuarto. Muy castigado en el caballo, claudicante, sin impulso, ahogado en la corta distancia, el novillo se quedó encogido. Compuesto pero desangelado Oliver. Cierta torería fría, sobria, interior. Rígidos los brazos, nunca sueltos. Sin vuelo la muleta. Una excelente estocada.

Con dos largas cambiadas en el tercio, como ligadas la una con la otra, saludó Thomas Joubert al quinto, que estuvo a punto de arrollarlo. Lidia fastidiosa y sin resolución. Un buen quite de Del Álamo por chicuelinas con soberbia revolera y precioso remate por delante a una mano. Replicó Joubert por zapopinas. No salieron. Una faena desigual, sin la hondura de la primera, acelerada a veces, de interés. Tirones y no toques, pero firmeza en las reuniones. La sensación segura de que, salvo con el acero, el torero progresa. Pero eterno el trasteo. ¡Un aviso antes de pensar ni en cuadrar Joubert al toro! Un pinchazo que hizo guardia, media delantera. Dos capotazos de Morenito de Arles hicieron más daño al toro que la espada. Una oreja. Compensación para el conjunto.

Un sexto de traza basta y aire mansote, violento de partida. Lances de saludos de Juan del Álamo muy valientes, pero de pelea y no dibujo. Se empleó en el caballo el toro. Pegó duro Ángel Rivas hijo. Toro complicado: porque se frenaba por sistema, la cara alta, le pisó la muleta al torero de Ciudad Rodrígo cuatro veces y lo desarmó otras tantas. El viento fue enemigo mayor. Un poco distante la gente. Y largo el trabajo. Dos horas y media duró la pelea.

Última actualización en Miércoles, 07 de Abril de 2010 20:26