TOROSDOS

Se torea como se és. Juan Belmonte

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SEVILLA. Crónica de José Antonio del Moral: "Excelentes novillos de Espartaco"

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Cuatro de los seis novillos de Juan Antonio Ruiz Román dieron sobrado juego para triunfar y dos de ellos, tercero y cuarto, para consagrarse en esta importantísima plaza. Lamentablemente, Luís Miguel Casares, Cristián Escribano y Esaú Fernández no estuvieron a la altura de lo que se venía diciendo de ellos. El público que asistió al segundo festejo del abono, salió desencantado con el desperdicio de los actuantes. Y es que lo peor que les puede pasar a los toreros y más a los que empiezan, es que dejen escapar estas carísimas oportunidades.

Sevilla. Plaza de la Real Maestranza. Viernes 9 de abril de 2010. Primera de feria. Tarde soleada y fresca con rachas de viento. Algo más de media entrada. Seis novillos de Juan Antonio Ruiz Román ‘Espartaco’, desiguales de presentación. Los tres primeros, bonitos aunque escasos de trapío. Y los tres últimos más cuajados y serios por delante. El primero, deslucido por corto de viajes y a peor en la muleta. El segundo, muy noble por el lado derecho. El tercero, nobilísimo por ambos lados. El cuarto, excepcional y merecedor de ser indultado. El quinto, revoltoso y embistiendo con la cara a media altura. Y el sexto, manso y rajado aunque con mucha nobleza y temple por el lado izquierdo. Luis Miguel Casares (avellana y oro): Estocada trasera caída, silencio. Estocada tendida desprendida y descabello, silencio y gran ovación al novillo en su arrastre. Cristian Escribano (esmeralda y oro): Estocada caída, petición insuficiente y vuelta al ruedo. Estocada caída y cinco descabellos, dos avisos y silencio. Esaú Fernández (tabaco y oro): Estocada trasera, ovación y gran ovación al novillo en su arrastre. Dos pinchazos y media estocada, silencio.

Los aficionados de la plaza de la Real Maestranza de Sevilla se distinguen por su elegante severidad y, claro está, por su matizado entusiasmo cuando las cosas salen bien. De ahí lo temible del examen que todos los toreros tienen que sufrir cada vez que torean aquí. Sabedores de ello, a los novilleros que actuaron ayer les debió afectar mucho el compromiso, hasta el punto de no saber ni poder aprovechar los buenos y algunos buenísimos novillos que les cayeron en suerte aunque mejor sería decir que en desgracia....LEER MAS