TOROSDOS

Se torea como se és. Juan Belmonte

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"La dignidad del toro". Artículo de Cipriano Díaz

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LA DIGNIDAD DEL TORO

Nadie podía pensar, que la cita pregonera de la Feria Taurina de Huelva, Fiestas Colombinas 2010, se marcaría en la página más triste de la historia del toreo, cuando horas antes, en el Parlamento Catalán se votaría de forma mayoritaria, la abolición, en aquella Región Española, de nuestra incomparable Fiesta Nacional.

Después de guardar un minuto de silencio por el fallecimiento del torero  huelvano, Manuel Morales Raposo “Quitín” ó “El Manuel”, emergió en el estrado de la Escuela de Arte y Oficio de León Ortega, la figura joven y huelvana, de un aficionado a la fiesta, que se  autocalificó en sus primeras palabras, como espontáneo atrevido,  para pregonar la Feria Taurina de su tierra natal.

Francisco José Ramírez Herves, Magistrado Juez en Huelva, marcó la noche y la historia del toreo, con un pregón taurino, espectacular, profundo, con temple, ritmo y fijeza, los caracteres de conductas del mejor toro de lidia.

Espectacular por la grandiosidad y amplitud de conceptos en defensa del toro, después de haber determinado, que el público consumidor de la Fiesta, es el baluarte fundamental de la misma, al que se le ha cercenado su libertad individual.

Profundo en el sentimiento de su manifestación, como previamente proclamó, que su pregón estaba agavillado en el hermoso caudal de la emoción.

Con temple y despaciosidad en el decir, con verbo fácil y comunicando con una meridiana claridad, los sentimientos que aprisiona su alma de aficionado y condición y carta de naturaleza huelvana

Ritmo en toda la manifestación pregonera, manteniendo los tiempos justos que exigen la mejor lidia, para llevar a cabo con mimo, el dialogo en soledad, ante el imaginario toro que le enerva y apasiona.

Y fijeza en el desarrollo, sin desviarse en ningún caso, del mensaje capital de su pregón, donde el toro, es el animal de mayor dignidad de toda la fauna terrenal, hasta el punto, que se le da la oportunidad, de luchar para salvar su vida con el indulto.

Recordaba pasajes de su vida como aficionado, sin querer apropiarse de doctos conocimientos, pero si los propios de un apasionado sentimiento, que recordaba en su primera aparición en un tendido de la desaparecida Plaza de Toros Monumental, acompañado de su padre y tío.

Y por espontaneidad en el salto del mayor riesgo a pregonar a la Feria Taurina de su Huelva, la que le apasiona, al igual de sus seres más queridos, esposa e hijos, quiere dejar la huella de su huelvanía y españolidad, por la fiesta de toros, que supo aderezar con pasajes de Lorca, Odón Alonso y Miguel Hernández con su trágico poema TORO, las dos España, “Una para matar y otra para morir”, dando prueba inequívoca de brillantísima exposición de conceptos, para librar el toro y por ende a la fiesta, de los ataques furibundos, de unos que no tienen sentido de LIBERTAD, cercenando los conceptos más indeleble de la democracia.

Lección magistral, cuajada de singularidades que marca la fuerte y brillante personalidad de Francisco José Ramírez Herves, como le definiera su amigo y presentador José Joaquín Gil Cabrera.

Terminaba tanta belleza pregonera, justificando el haber obviado saludar de salida  a la presidencia, y que por su condición de espontáneo, su salto a la arena del antiguo  Matadero Municipal, no estaba previsto y sorprendía, pero una vez redondeada su faena  en soledad, si era el momento de pedir a la presidencia del acto, ocupada por el Alcalde de la Ciudad, Pedro Rodríguez, solicitando perdón por tanto atrevimiento, pero con la satisfacción de haber cumplido con su mejor sentimiento de aficionado y huelvano.

Se cerraba el acto con una estremecedora y apasionante ovación y los compases del Himno de Huelva, que todos los asistentes recogieron con solemne y respeto, puesto en pié.

¡Enhorabuena, pregonero!

Cipriano Díaz Martínez

Huelva 28. 07.10