TOROSDOS

Se torea como se és. Juan Belmonte

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MADRID. Crónica de Barquerito: "Preciosa novillada, pobre espectáculo"

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Un astifino y lustroso lote de murubes de Castillejo de Huebra

Tres nobles ejemplares de buen juego

Los tres de terna, eliminados

La final del Certamen, mano a mano

Madrid, 26 jul. (COLPISA, Barquerito)

Jueves, 26 de julio de 2019. Madrid, 50º festejo de temporada, 4ª del Certamen de Novilleros. Nocturna. Muy caluroso. 7.379 almas. Dos horas y cuarto de función. Cinco toros de María José Majeroni, cinco con el hierro de Castillejo de Huebra y uno -2º- con el de de José Manuel Sánchez. Cristian Pérez, silencio tras aviso y silencio tras dos avisos. Cristóbal Reyes, de Jerez de la Frontera, Cádiz, nuevo en esta plaza, palmas y silencio tras aviso. Dorian Canton, silencio tras un aviso y saludos. Picó con acierto Rafael Agudo al sexto. Un quite salvador de Mathieu Guillon a Dorian Canton. Brega de calidad de Agustín Serrano con el sexto.

LO NOTABLE de la cuarta y última eliminatoria del Certamen de noveles de las Ventas fue la presentación de la novillada de Castillejo de Huebra, encaste Murube. No solo el cuajo habitual de las novilladas de Madrid, sino las hechuras, que fueron variadas dentro de una línea común. Señal de ganadería larga. Primero, tercero y quinto se llevaron la palma. El quinto, castaño albardado, fue espectacular. El sexto, de alzada llamativa, pareció por escaparate de línea o reata diferentes.

Muy astifinos los seis. Pero ninguno descarado. Muy lustrosa novillada. De desigual fortuna. Con la excepción de Rafael Agudo en el sexto, no fue la noche de los picadores. Ni de los caballos de pica. Sobre ellos parecieron mal montados o inseguros los varilargueros. Destrozos sufrió el primero, que, encelado en el peto, cobró hasta tres varas y, sin embargo, embistió con son del bueno. Castigo severísimo para el tercero, que se apagó demasiado pronto.

Puyazos traseros cobró el cuarto, que se empleó en el caballo. El bellísimo quinto llegó a banderillas sangrado por dos puyazos lesivos, preventivos. Solo el segundo, del hierro de José Manuel Sánchez –el ganadero original de Castillejo de Huebra, que llegó a tener en sus manos y por separado hasta cuatro encastes diferentes-, solo ese segundo protestó en el caballo y se escupió, pero volvió a la carga después de escupirse.

Dieron muy buen juego primero y sexto. Anduvo seguro el albaceteño, de Hellín, Cristian Pérez con el uno; se templó con el otro Dorian Cantón, francés del Bearn, natural de Pau. La faena de Cristian, cortada por pausas y paseos gratuitos, con logros por la mano izquierda, fue interminable. Un aviso antes de la igualada. La de Canton, torero de buena planta, tuvo momentos y trazos brillantes y templados dentro de un todo desigual. El debutante Cristóbal Reyes, acelerado con el segundo, se sobrepuso con entereza a una brutal voltereta cuando remataba faena y, más entonado y suelto, encajadito y compuesto, pareció acoplarse a la que acabó siendo mortecina embestida del muy noble quinto. Cantón abrevió con el tercero, pero demostró su falta de sitio con la espada. Cuatro pinchazos sin pasar antes de una estocada, excelente por cierto. A Cristian Pérez, poderoso al doblarse de partida, se le fueron los pies con la embestida sin someter del serio cuarto.

Ninguno de los tres aspirantes de la cuarta eliminatoria del Certamen estival de las Ventas fue seleccionado para la final del próximo jueves. Injustificada la decisión del jurado de elegir solo dos de los doce concursantes –Rafael González y Tomás Rufo- y convertir un cartel de terna en un sedicente mano a mano. El salmantino Antonio Grande o el toledano Ignacio Olmos podrían haber ocupado esa tercera plaza de finalistas. El único criterio de selección habrá sido el de criba presidencialista: solo han pasado los dos únicos que ganaron una oreja. El ganador del Certamen, que puede declararse desierto, tendrá como recompensa un puesto en la novillada de la feria de Otoño.

En tres de los cuatro domingo de agosto y el primero de septiembre, de vuelta a horarios habituales, se anuncian en las Ventas cuatro novilladas más, pero ajenas al sistema de concurso de méritos. Ocho de los doce novilleros de turno harán su debut en las Ventas. Las ganaderías anunciadas, con acento torista, son las de La Guadamilla, Dolores Aguirre, Saltillo y Los Maños.  La programación de agosto incluye el 15 de agosto una corrida de Martín Lorca con un atractivo cartel: Fernando Robleño, Juan Ortega y Sebastián Ritter. Los tres dejaron en San Isidro buen sabor de boca.

Pstdata para los íntimos.- Un torero muy bien vestido: este Dorian Canton ¿o Cantón? que anoche toreó en Madrid, Incipiente daltonismo, o focos que deslumbran: no sabía decir si era un verde botella o un azul marino, y oro, bastante oro. Nacido en Pau, bearnés ¿y por tanto navarro? Me he perdido con la historia de los monarcas navarros anteriores a la unificación de 1512. Me ha ofrecido un amigo de Pamplona libre acceso a su colección de Pregón, la revista de historia -y geografía, y etnología, y antropología, o sea, Letras- de asunto navarro. Tal vez me anime a seguir entrando en el, laberinto.

No es fácil identificar a bearneses con riberos, como los de Tudela, que hoy honra a su patrona Santa Ana. Estuve un año en la procesión de Santiago, por un lado, y en la de la santa por otro. Son dentro de su género las dos de mayor espontaneidad que tengo conocidas y vividas. Y ese es su mayor encanto. Tudela es una capital regional relevante. La Plaza de los Fueros, donde el Ayuntamiento y el kisoco de música de mejor acústica que nunca he sentido, es un acierto del urbanismo local. Tudela ha sido, entre otras cosas. ciudad de músicos. El casco antiguo, a pesar, y  de sus perdidas y castigos, tiene el regusto de las ciudades llamadas de las tres culturas: la judía, que aquí fue dominante, la cristiana, plasmada en una catedral monumental pero de fantástica armonía y una luminosidad interior creo que única, casi sensual, y la musulmana, visible y fosilizada no tanto en la ciudad -el ladrillo, el adobe- como en su entorno campero y agrícola. La Huerta de Tudela, con mayúsculas. ¿Es la reina la alcachofa? Seguramente,
En el Remigio, un restaurante clásico, buenísimo, junto a la plaza de los Fueros, se organiza en estas fechas un campeonato de tomates "feos" -los llaman así, y lo son- con catas y notas de cata. Fui testigo y no catador del concurso sino de lo que vino a un plato generosamente servido. De primero, de segundo y de postre. ¡Para qué más...!
Hay palacios soberbios, restos de sinagogas y mezquitas transfigurados. Las noches de fiestas se baila en la plaza una marcha, La Revoltosa, que recomiendo a los tibios de corazón. Y el río. Con sus puentes. En invierno parece que va a pasar el Ebro por encima, y que arruinará todas las cosechas. Pero no. La vía férrea discurre en paralelo con la ribera izquierda. Desde el tren se contemplan el Casino y sus piscinas.

Las vecinas Bardenas son un desierto mesetario, una rareza. La luz de la ciudad y de la comarca, única. En la memoria me ciega.Como el oro de algunos trajes de luces.