TOROSDOS

Se torea como se és. Juan Belmonte

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Desde Bilbao los "Timbales" de Paco Cerezo: "La Feria de Sevilla"

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La feria más alegre, más vistosa y popular, la feria abrileña de Sevilla da cita a guapos, a famosos y al bendito público que se “retrata” como es de ley, y mantiene la Fiesta.


La Feria de Abril de Sevilla lo tiene todo para ser un espectáculo fascinante. Sevilla tiene un color especial. Sin duda.

En ella están los que están y algunos que no están…. a su altura.


Repiten las figuras, dos tardes por coleta, más que en otras ferias y, sin embargo, consultas la cartelería y sacas la conclusión de que les ha salido una feria “apañá” no más.


La respuesta queda en la arena en las manos de los toreros, que son los que pueden elevar o bajar el nivel de los festejos.

Morante es el gran ausente entre los encartelados. Pero el matador de la Puebla tiene otros conceptos, y se rige por ellos. Y los “mengues”.

Curro Díaz es otro gran ausente de las combinaciones feriales.


Se abre el telón maestrante con una corrida de Torrestrella, puro Domecq, frente a diestros de la tierra. Muy sevillana, para Javier Jiménez, Lama de Góngora y Pablo Aguado, con un encierro de juego irregular, con segundo y quinto aceptables y un buen sexto toro. Media entrada.


Cartel modesto, por muy sevillano que sea, solamente suscitó expectación en media plaza. Javier Jiménez se llevó el peor lote, muy complicado en sus dos oponentes. Fajador como siempre, el rubio torero de Espartinas peleó con ello y les sacó algunos pases de mérito, aunque hubo de oír un recado presidencial en ambos.


Lama de Góngora, con un lote que fue de más a menos, dejó destellos de ese arte sevillano lucido y alegre. Gran estocada en el quinto.


Pablo Aguado rondó el éxito grande.


Toreó con buenas maneras a la verónica, cargando la suerte.


A su primero le hizo faena sobre ambas manos, con buen corte torero.


Hubo hondura en su toreo, pero al pinchar se le fue una oreja que tenía en el bolsillo.


Con el buen sexto, aprovechó Aguado para torear muy bien a la verónica. Su labor muleteril fue de altura.


Redondos profundos, los naturales de gran belleza y largos de pecho. Esta vez, tras pinchar, una entera y oreja de peso. Interesante el toreo de Pablo Aguado, de cercanía, de profundidad y clase.


En la 2ª de feria, frío y agua a discreción. Un cuarto de plaza bajo la lluvia.


Entre la modestia del cartel y el tiempo endiablado poco más se podía pedir…


Corrida de La Palmosilla (más Domecq).


Se movió la corrida, falta de casta y un tanto blandengue, aunque con un buen cuarto toro.


Luis Bolívar, vulgar con su primero y muy bien en el cuarto.


Toreó con limpieza y oficio, sacando buenas series con las dos manos.


Estocada rinconera y oreja para el colombiano.


Joselito Adame estuvo lucido con el capote.


En su primero trazó una faena interminable, logrando pases de mérito y espadazo delantero. Aviso.


No acabó de entenderse con el quinto, que se vino a menos, y el torero también.


Rafael Serna sacó un par de naturales extraordinarios en una serie con la izquierda, toreó apretado en redondo y mató de un espadazo. Saludos.


En el sexto, bronco y complicado, expuso el sevillano, recibiendo una ovación de los valientes que quedaron en la plaza.


¡Lo que va de ayer a hoy! Lleno en la plaza.


¡No me digas más! El sol y el cartel.


La ganadería de tres nombres, Hermanos García Jiménez, Olga Jiménez y Peña de Francia.

“Ná de ná”.


Los matilla procedencia Domecq formaron un encierro desigual, manso y descastado.


Miguel Angel Perera, con el peor lote, intentó faenar en todo terreno, de todas las maneras. Acabó aburrido.


Talavante corrió mejor suerte sacando bonitos muletazos a su primero e hizo una meritoria faena. Extensión y profundidad. Tras la estocada, la oreja de cada tarde.


Bien estuvo Alejandro con un lote deslucido, sacándole partido toreramente.


Roca Rey en el tercero lució con el capote y realizó una valiente y variada faena que emborronó con la espada. Fue avisado.


Con el sobrero de Torrestrella, un mansito de ida y vuelta, cumplió el expediente.


Los banderilleros Curro Javier y Paco Algaba fueron cogidos.


Espectacular y con mucho riesgo la de Curro Javier a la salida de una gran par.


Pasó la corrida en el ruedo y en los escaños.


Casi lleno en la cuarta de feria.


Toros de Victorino Martín, para desengrasar.


Magnifica presentación, ese gris, ese cárdeno de la casa.


Toros serios, bien hechos, con respeto.


Otra cosa fue su rendimiento.


Cualquier parecido con una corrida de Victorino Martín es pura coincidencia.


Descastados y blandos, salvo el tercero y cuarto, difíciles y pegajosos.


Antonio Ferrera lució sus buenas maneras con la capa.


Sacó algún buen pasaje en su primero.


En su complicado segundo tiró de oficio, porfiando con él y logrando algún muletazo de mérito.


Manuel Escribano animó al gentío con sus largas y saludo capotero.


Valiente y comprometido con los palos.


Estuvo aseado en su primero y en su segundo, que tenía lo suyo. Sacó buenos muletazos a fuerza de exponer. Al matar de estocada, pidió la oreja el personal. Se hubo de conformar con una ovacionada vuelta al ruedo, a favor de corriente.


Daniel Luque, todo voluntad, peleó con su primero y lo mató mal.


En el que cerró plaza, sacó pases aislados de calidad.


Poco más se podía hacer.

Última actualización en Miércoles, 18 de Abril de 2018 11:46