TOROSDOS

Se torea como se és. Juan Belmonte

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MÉRIDA. MÉXICO. Siguiendo a Pablo muy de cerca: "Se acabó el papel"

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Domingo 18 de Marzo de 2018. Plaza de toros de Mérida, Yucatán, México. Cartel de "No hay billetes". TOROS y 1 NOVILLO de Los Encinos. Pablo Hermoso de Mendoza (ovación y una oreja); Fabián Barba (silencio y vuelta); Arturo Macías “El Cejas” (palmas y silencio); y Guillermo Hermoso de Mendoza (una oreja).

CABALLOS UTILIZADOS POR PABLO HERMOSO DE MENDOZA:

Primer toro de la Ganadería de Los Encinos, número 48, 480 kilos, de nombre Izamal: De salida ALQUIMISTA (dos rejones de castigo); en banderillas BERLIN (dos banderillas) y GAIATO (dos banderillas); y para el último tercio GARFIO (tres cortas y un rejón de muerte).

Segundo toro de la Ganadería de Los Encinos, número 44, 510 kilos, de nombre Recado Negro: De salida ALQUIMISTA (dos rejones de castigo); en banderillas DISPARATE (dos banderillas) y DECO (dos banderillas); y para el último tercio BACANO (tres cortas y un rejón de muerte).

CABALLOS UTILIZADOS POR GUILLERMO HERMOSO DE MENDOZA:

Primer novillo de la Ganadería de Los Encinos, número 41, 430 kilos, de nombre Aroma: De salida AGORA II (dos rejones de castigo); en banderillas BRINDIS (dos banderillas) y DONATELLI (dos banderillas); y para el último tercio JABUGO (tres cortas, una rosa y un rejón de muerte tras pinchazo).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS : BARRABAS, BACO, ICARO e IMPACIENTE.

Se cerró la temporada en la plaza de la capital yucateca, con un llenazo hasta la bandera para presenciar un festejo en donde Pablo y Guillermo Hermoso de Mendoza puntuaron cortando una oreja cada uno, complaciendo a la siempre exigente afición meridense.

Pablo abrió plaza ante un muy buen ejemplar que tuvo motor y transmisión, credenciales que mostró de inmediato a ALQUIMISTA, que debió hacer gala de facultades para templar la fuerte y veloz embestida de su adversario al que le recortó magistralmente los terrenos y después le atemperó los bríos con dos rejones de buena manufactura y una pasada toreando con el pecho que arrancó los oles en el tendido. El de Los Encinos se creció al castigo y en cuanto salió BERLIN al ruedo se fue tras de él, dando juntos una vuelta completa al ruedo con el toro metido prácticamente en la cola del caballo que enseguida se reunió con el en dos banderillas de excepción, con el toro esperándole en los medios, seguidas por más galopes, alguna hermosina y sus inigualables recortes por los adentros. Gran actuación del luso-hannoveriano que se despidió del ruedo llevándose una carretada de aplausos, dejando su lugar a GAIATO, que con el toro ya más entregado se pegó un arrimón, metiendo el hocico para provocar la embestida y prologándolas con su cuerpo arqueado en momentos de enorme plasticidad que impactaron fuerte en el tendido. La faena había sido tan completa como lucida, para el final apareció GARFIO, solo que a estas alturas de la lidia el toro ya se había parado acusando los efectos de la intensa y larga lidia y eso complicó la colocación de las cortas, restando solo la suerte suprema que Pablo acertó con habilidad al primer viaje, sólo que el acero provocó derrame y eso incidió para que finalmente solo saludara una fuerte ovación.

El cuarto de la tarde salió también con muchas patas de chiqueros y pronto se metió bajo la cola de ALQUIMISTA, que volvió a lucir su elegante galope y esa facilidad que tiene para ajustarse perfectamente al ritmo de sus adversarios. Con dos rejones de castigo en el morrillo el burel quedó listo para que DISPARATE diera con él otra enorme exhibición de su toreo total, galopando a dos pistas con el burel cosido a su barriga, haciendo la hermosina, colocando al toro donde quiso y ganándole la cara con rotundidad y pureza en dos banderillas de perfecta ejecución que aumentaron el ya de por si considerable calor en el graderío. Con DECO llegaron los cites elegantes y otras dos banderillas frontales, toreando mucho en los embroques y rematando con ajustadas piruetas también muy celebradas por el público que estaba gozando de lo lindo la exhibición del navarro y sus caballos. El cierre vendría ahora con BACANO en tres cortas de mucha exposición, aguantando al toro que se le venía al pecho, cerrando la labor con un espectacular y certero rejonazo que fulminó de forma impresionante al de Los Encinos, llenándose los tendidos de pañuelos blancos para exigir los premios a un rácano palco que se llevó el protagonismo y una buena bronca del público al conceder solo una oreja, poco premio ante todo lo hecho en el ruedo.

En séptimo turno, cerrando el festejo, salió Guillermo para enfrentar a un novillo también con el hierro de Los Encinos. El astado incierto desde su salida mostró una clara tendencia por buscar el cobijo de las tablas, desentendiéndose del binomio que le citaba y cuando Guillermo, a lomos de AGORA II, lograba meterlo en la grupa del caballo, eran solo cortos arreones los que daba el burel para luego frenarse y ponerse mejor al tanto de lo que sucedía en el callejón. Ni los dos rejones de castigo, colocados por Guillermo con habilidad dadas las condiciones, hicieron que el andarín toro cambiase de comportamiento, esforzándose el joven Estellés para poder torearle con la bandera. Visto lo anterior Guillermo optó entonces por darle la ventaja de los terrenos y aprovechar el viaje que tenía de los medios hacia tablas para así con arrojo y determinación plantarle cara y ganarle la batalla, primero con BRINDIS en dos espectaculares reuniones, de enorme mérito ya que el astado se frenaba momentos antes del embroque, aguantando enormidades caballo y caballero para asomarse al balcón y clavar los garapullos, conectando de inmediato con el tendido, dándose incluso el lujo de enganchar al astado con el caballo desafiándolo y obligándolo a embestir tras de el por tramos del ruedo. Excelente BRINDIS que dejó su lugar a DONATELLI para sintonizar ahora lo espectacular de sus cites dando la grupa, de sus levadas y de dos banderillas llenas de pureza y valor y del intento de piruetas ante el burel que ya para entonces regateaba más sus pocas acometidas. El público estaba de lleno con Guillermo y jaleó fuerte las cortas que colocó ahora a lomos de un cada vez más asentado JABUGO, seguidas de desplantes y una rosa para dejar la escena lista para la suerte suprema, enfilándose Guillermo con decisión para clavar el rejón de muerte, el cual tuvo la poca fortuna de encontrarse con una banderilla en el primer viaje, acertando al segundo con una ración de acero que fue suficiente para hacer doblar al novillo, pidiéndose con fuerza la oreja misma que el palco en esta ocasión tuvo a bien conceder.