TOROSDOS

Se torea como se és. Juan Belmonte

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Desde Bilbao los "Timbales" de Paco Cerezo: "Morante, la vuelta"

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Como el Ave Fénix, Morante, el torero de la Puebla, vuelve por sus fueros


Gratísima noticia para sus seguidores, que son muchos, a quienes les gusta cuando está bien, que son el resto.

Echará el paseo en Jerez el sábado 12 de mayo, flanqueado por Padilla y Manzanares, durante la feria del Caballo, será el acontecimiento.


Pero vuelve con condiciones, a saber:

Que abra la plaza otro matador, renunciando a la hermosa categoría  de primer espada.

Hay quien se conforma con ser brigada, cuestión de gustos...

Que los compañeros de terna tengan suficiente categoría para encartelarse con él, que cerrará la temporada con unos 25 festejos, dos de ellos en la feria sevillana de San Miguel. Parece ser que, antes de su comparecencia el  Real Coso de Caballería, Morante descansará 15 días

No rotundo a televisión.

Temporada basada en cosos de segunda categoría, sin hacer ascos a los de "tercerola" y algunos ruedos de primera, contados.


Es una lástima el condicionado de Morante.

Morante es necesario en la Fiesta, es sin duda el torero más torero, pero sus manías, caprichos o los mengues, vaya “usté” a saber, le hacen incomprensible para los humanos.

El pasado ejercicio, con contratos por cumplir, dejó empantanado a todo María Santísima, en un gesto de irresponsabilidad, ya que eran muchos los intereses de profesionales y aficionados que le tenían en su agenda como tarde importante.

Morante pegó la "espantá", guardó los avíos y se dedicó a reposar en su finca de la Puebla.


Por otro lado el basar la temporada en plazas de inferior categoría no hace desaparecer el peligro del arte de torear.

El riesgo no entiende de categorías.

Morante está capacitado para temporadas grandes, completas, porque es el torero del arte más puro.

Hay que mostrarlo y no administrarlo con racanería. Su falta se nota.

Igual que se echa en falta, aunque ya estamos acostumbrados, a José Tomás, el taciturno torero de Galapagar, con su tono de emoción, podría tirar de una temporada entera.

Valor le sobra.


Sería estupendo ver sin limitaciones a estos toreros.

Entierran la crisis, llenan los hoteles, colman los restaurantes y galvanizan la ciudad, que al reclamo de su nombre, mueven la masa.

Y otros toreros matándose por torear.

...Lo que es el tirón.


A la fiesta, tan atacada y en manos de muchos políticos, ansiosos de votos, y detractores, que no son tantos, tenían que echarle un capote, nunca tan oportuno.

Cogería nuevos y rotundos bríos, siendo el tema de moda otra vez, presente en corrillos, mesas, conversaciones…


Los toreros deben echar el resto, que de esto viven y nos divierten.


Doy fé.