TOROSDOS

Se torea como se és. Juan Belmonte

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BAYONA, FRANCIA. Crónica de Barquerito: "El mes de las novilladas"

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Dos noveles franceses, Andy Younés y Adrien Salenc, abrieron mano a mano el pasado viernes en Bayona la temporada grande de los novilleros

Más de medio centenar de festejos picados por toda España

Y una docena y pico de aspirantes bien preparados

Bayona, 4 septiembre de 2017. (COLPISA, Barquerito)

La nocturna del pasado viernes en Bayona, mano a mano de dos novilleros franceses instalados en puestos cimeros del escalafón, Andy Younés y Adrien Salenc, fue la primera importante del mes de las novilladas y los novilleros, que es septiembre. Septiembre, cuando los cortos o largos abonos y concursos de Calasparra, Arganda del Rey, Peralta, Villaseca de la Sagra, Villa del Prado, Ampuero y, en la última semana del mes y recién estrenado el otoño, las dos ferias mayores de su género: Algemesí y Arnedo.

Por todas esas ferias pasan sin excepción ni excusa todos los novilleros de proyección posible. Todos menos uno. Un Pablo Atienza, de la dinastía de los célebres Atienza picadores de toros, que debutó y toreó en Madrid, y lo hizo dos veces a mitad de verano. Dejó un caro regusto y fue proclamado virtual triunfador de las novilladas estivales. Pero ya estaban por entonces cerrados los carteles de septiembre.

Guadarrama, Moralzarzal y Pozuelo de Alarcón pondrán en octubre la guinda de la temporada mayor de los toreros que vienen. También es septiembre un mes pródigo en novilladas sin picadores, cultivo indispensable para el sostén y el relevo del toreo. En las Ventas, donde se han celebrado este verano diez novilladas de interés –cinco de ellas agrupadas en un Certamen Internacional- , tendrá lugar la final de un concurso de noveles pensado, creado y dirigido hace diez años por el matador de toros Víctor de la Serna, y que de año en año ha ido ganando crédito, adeptos y aspirantes.

En las novilladas picadas del Sudoeste francés se ha hecho hueco un ganadero aragonés, turolense, de Albalate del Arzobispo, José Marcuello, que en su día compró a la familia Mayoral vacas y sementales de procedencia Santa Coloma. La rama santacoloma de los Mayoral estaba en venta y Marcuello supo escoger y pudo elegir. También de la liquidación de Bucaré, una de las tres partes en que se dividió hace veinte años el legado de Joaquín Buendía, la rama más pura del toro de Santa Coloma, acertó Marcuello a comprar, previa prueba, dos sementales de muy buena nota. Con los sementales de Bucaré y las vacas de Mayoral, en cruces contrastados y también en líneas abiertas y separadas, Marcuello ha creado una ganadería, la de Los Maños, afincada en Luesia, en el prepirineo de Zaragoza, con los rasgos propios del encaste: las hechuras proporcionadas, el peso muy aquilatado, las caras astifinas pero no escandalosas y las variantes de conducta que retratan la procedencia: el toro noble pero listo, pronto y guerrero, que puede pecar por distraído o aparente falta de entrega pero que, tratado con tino y tiento, sin vicios ni efectismos tan de moda, genera un espectáculo distinto.

Con los santacolomas de Marcuello se habían vivido en Zaragoza festejos muy vibrantes: la brillante despedida de novillero de Paulita, que se anunció de único espada y se inspiró, o un mano a mano Paulita y Paúl Serranito bien motivado y resuelto. Los Maños no salieron del circuito regional hasta que no los reclamaron los toristas del Sudoeste de Francia. Un toro ganó hace dos años el premio de la prestigiosa concurso de Vic Fezensac, un novillo en la feria del Pilar conoció los honores del indulto esa misma temporada y, de pronto, la bandera de Santa Coloma en la Francia taurina lleva la marca de los Marcuello.

La seguirá llevando algún tiempo todavía pues tres de los seis novillos de la nocturna de Bayona sumaron méritos notables. Al tercero se le dio la vuelta al ruedo tras una leve petición de indulto, El primero de los seis fue de apacible son y temple nada común; el segundo, que acusó un volatín completo, murió tan de bravo que puso a la gente de pie. La segunda mitad de corrida no tuvo el mismo calado. Con el lote menos propicio Adrien Salenc firmó dos faenas de sólido cuerpo y los detalles de más relevancia. Se va haciendo poco a poco, pero progresa, tiene valor, es inteligente y se distingue por su seriedad. No es facilón, Nada para la galería. Younés, que va a tomar la alternativa en Nimes dentro de dos semanas, se atacó demasiado con el novillo de la vuelta al ruedo, pero, como tantos novilleros en vísperas de alternativa, se retrajo en momentos clave.

Salenc, educado en la Fundación El Juli, estará en casi todas las ferias de septiembre. Compitiendo con lo más granado del escalafón. Un alud de nombres que son todavía una incógnita: Diego Carretero, Antonio Catalán “Toñete”, Ángel Sánchez, Marcos, Jesús Enrique Colombo, Rafael González, Carlos Ochoa, Leo Valadez, Daniel García Navarrete, Pablo Mora, Alejandro Gardel, Ángel Jiménez, David Fernández, Jorge Isiegas… Son legión.

Postdata para los íntimos.- La historia de Bayona no se parece a ninguna. Muy distinta de las de Pamplona, Fuenterrabía o San Sebastián, que son las que más a mano tiene al otro lado de los Bajos Pirineos. O no tan bajos a partir de la cuerda de Ibañeta en dirección Este.
De vuelta a casa le he pegado un repasito a una Histoire de Bayonne que Privat editó en 1991. Una edición ilustrada y numerada de 3.500 ejemplares. En la libreria de la avenida del Mariscal Foche, camino de las Arenas, donde conviven los libros de lance y ganga con los de mercado vivo compré por 20 euros hace cosa de diez años esta joya bien encuadernada. Todavía se conserva en uno de los escaparates un ejemplar, ¡Al mismo precio! 336 páginas de papel de buen gramaje. Los franceses son impresores impecables. Las ilustraciones -fotos, reproducciones de grabados y pinturas, croquis, mapas, estadísticas, más que suficientes. Índices onomástico y toponímico. Una cronología sucinta desde el siglo IV, año de la construcción del primer recinto romano amurallado, hasta 1991, el de la creación de una filial de Sony. Una lista de los alcaldes desde 1725. Al último de la lista, el doctor Henri Grenet, cirujano eminente, tuve el gusto de conocerlo. Y a su hijo, que le sucedió en la alcaldía y en el ejercicio de la cirugía. Grenet hijo fue valedor de la tauromaquia en la Asamblea Nacional Con Grenet padre Bayona vivió su edad de oro taurina.
Una larga Edad de Oro, de verdad. Sin entrar en detalles. Fue la época del Cuerno de Oro. No las doradas astas cretenses, sino que los francos franceses salían a chorro de las arcas municipales y Bayona, en manos del cerebro, el gusto, el talento y la capacidad de trabajo de Manolo Chopera, pagaba a ganaderos y toreros más que en las plazas españolas. También la historia taurina de Bayona es larga. Y densa. Y lo seguirá siendo mucho tiempo. Pero esa otra historia no es tan larga ni laberíntica como la de la propia ciudad.
Creo que Bayona debería estudiarse como ejemplo de urbanización inteligente de ciudades amuralladas que en su momento abrieron los muros o los derribaron en parte, o de ciudades que convirtieron puertos fluviales en marítimos, y de ciudad abierta con o sin muralla. Al lado de las murallas he estado viviendo este año, en un Hotel des Basses Pyrenées que siempre me había fascinado desde fuera pero estuvo cerrado años y años, hasta su reapertura reciente. Cuatro plantas. El hotel da a dos calles. Y es parte de la muralla inglesa con su torreón cilíndrico y su tejado cónico. La Porte d'Espagne y la rue d'Espagne, al lado. A poco más de cincuenta metros, la orilla izquierda del Nive con su muelle sembrado de terrazas de restaurantes.
La Bayona Vieja cabe en la mano casi. El glacis se ha convertido en un frondoso jardín. El entorno de la ciudad está muy arbolado. El casco viejo, peatonal, no. Pero en el patio del Basses Pyrenées hay un magnolio. Ya han caído las primeras hojas coriáceas teñidas de cobre. Sobreviven talleres artesanos. Ha cerrado una fascinante librería de viejo en la rue d'Espagne que ya solo atiende previa cita. Lo mismo ocurre con el taller de makilas (los bastones vascos de pastor) de la rue des Faures. Era costumbre entregar una makila al ganadero de mejor prestación en la temporada de Bayona. Y la entrega era muy ceremoniosa, porque Bayona es amante de los ritos y las ceremonias.Tal vez por su larga tradición musical.
El lunes por la mañana se cerró al tráfico rodado el Puente de Saint Esprit. Para una reparación que durará año y medio. Un trastorno para cruzar los barrios de la ciudad. Se han tomado previsiones adecuadas. Camino de la estación, ayer por la  mañana muy tempranito, crucé el puente. Han desaparecido las casi cien banderas que colgaban de mástiles y farolas. Bajo el punte, el río grande, el Adour, pasaba ajeno. Había un pescador tempranero. Siempre hay gente pescando. Los meteorólogos de guardia habían avisado de lluvia intensa para toda la mañana. No cayó ni gota. El tren de Dax vino con retraso de diez minutos. Mientras lo esperaba llegó el tranvía de St.Jean Pied-de.Port. Con cuatro o cinco peregrinos que parecían haber dormido poco o mal.
Última actualización en Martes, 05 de Septiembre de 2017 21:01