TOROSDOS

Se torea como se és. Juan Belmonte

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Artículo de Zabala de la Serna, en el diario El Mundo, respondiendo al apoderado de Fandiño

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Fandiño fue Fandiño a pesar de Néstor

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Me cuentan que Néstor -perdón pero desconozco el apellido-, el apoderado de Iván Fandiño, para que ustedes lo identifiquen, se ha descolgado en un programa radiofónico de la madrugada con un desbarre de declaraciones canallescas. Por el contenido y por el momento elegido, definen al personaje. Néstor dice que yo fui enemigo de Fandiño. No es verdad: el mayor enemigo de Fandiño fue el propio Néstor. De hecho, Fandiño fue Fandiño a pesar de Néstor. De sus estrategias de pésimo profesional, si acaso lo fuere. Las tres encerronas que planificó en Valencia, Bilbao y la definitiva de Madrid adquirieron toda la extensión de su significado. No es que saliesen mal. Sencillamente no podían salir bien.

 

Iván Fandiño fue siempre un luchador incansable, un gladiador a contracorriente. Néstor también hacía de veedor en el campo bravo con el conocimiento negado y el ojo ciego. No por todo ello deja de ser cierto que hubo crónicas muy duras y amargas. Como las hubo magníficas y a la altura de su irrupción en el escalafón superior. Como aquella del Otoño de 2012 (La fe ciega de Iván Fandiño) o aquella otra de 2013 (Dura eclosión en figura de Fandiño). Nunca me dolieron prendas en la generosidad del elogio.

Fandiño llegó a pisar por momentos el territorio de las figuras. Ya había llovido desde una lejana entrevista con Iván, que derivó en un agradable almuerzo, en la que denunciaba los vetos de las figuras. Luego Néstor en cuanto tuvo ocasión y su torero ya levantaba el vuelo jugó las mismas bazas. Como en la Feria de Otoño en la que le ofrecieron ser pilar y sustento con dos tardes. La exigente criba de Néstor con los compañeros de cartel desgraciadamente no tuvo continuidad con los toros. Y aparecieron unas escaleras de toracos contrahechos que dieron crédito a la teoría del ojo ciego. Néstor no se ha bajado de aquel personaje mal encarado que confundía la verdad con la demagogia y la independencia con un estado de guerra perpetua en los callejones. Como si perdonase la vida a los otros toreros y al mundo. Sigue ahí. Iván Fandiño no es una víctima ni un mártir. Ni del sistema ni de nadie. Fandiño fue Fandiño a pesar de Néstor. Un héroe a contracorriente.

Última actualización en Lunes, 07 de Agosto de 2017 22:39