TOROSDOS

Se torea como se és. Juan Belmonte

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LISBOA. Siguiendo a Pablo muy de cerca: "No se llenó el singular mano a mano con Manzanares, a pie y a caballo"

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En la foto de Andrés Hermoso, colocando una banderilla de frente, montando al caballo tordo "Brindis", en el quinto toro de la noche, un colorao de la divisa portuguesa de Charrúa. El caballo muy sometido al jinete con la cara por delante del pecho, yendo al pitón contrario entregado en el cambio

 

Jueves, 13 de julio de 2017. Plaza de toros de Campo Pequeño en LISBOA (PORTUGAL). Casi lleno. Dos toros de Charrúa (1º, 3º y 5º), 1 de Núñez de Tarifa (2º ), Hermanos García Jiménez (4º) y Juan Pedro Domecq (6º). Mano a mano Pablo Hermoso de Mendoza a caballo y José María Manzanares, a pie. Pablo Hermoso de Mendoza, vuelta, vuelta y dos vueltas y José María Manzanares, ovación, dos vueltas y dos vueltas

CABALLOS UTILIZADOS: Primer toro de la Ganadería de Charrúa, número 122, 580 Kg, de nombre Cartaxo: De salida ALQUIMISTA (2 farpas); en banderillas DUENDE (3 banderillas) y DALI (2 banderillas). Segundo toro de la Ganadería de Charrúa, número 111, 636 Kg, de nombre Rabicho: De salida CHURUMAY (2 farpas); en banderillas DISPARATE (3 banderillas) y DONATELLI (2 banderillas). Tercer toro de la Ganadería de Charrúa, número 115, 588 Kg, de nombre Cigano: De salida ALQUIMISTA (2 farpas); en banderillas BRINDIS (2 banderillas) y DISPARATE (4 banderillas).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS: NAPOLEON y JANUCA.

COMENTARIO. El que se presentaba como el cartel estrella de la temporada en Campo Pequeño al la postre no resultó tal y la plaza a pesar de mostrar una buena entrada rozando el lleno, lo cierto es que en este inédito mano a mano se esperaba mucho más. Quizás el aumento de precio de las localidades o quizás que la afición de Campo Pequeño es más de carteles con cavaleiros, el caso es que no se agotó el papel como se esperaba.

A pesar de esto, muy buen ambiente en una nocturna que comenzó Pablo ante un toro e Charrúa muy molesto en su comportamiento. Era complicado colocarse frente a él por su condición de andarín y gazapón. En el primer tercio deambuló por el coso, a ratos encelado por ALQUIMISTA pero muchos otros a su aire, sin fijeza. En banderillas Pablo tiró de la veteranía de DUENDE en primer termino y el caballo consiguió ir poco a poco metiendo al astado en la lidia, colocando los fierros llegando muy encima del toro y con escasa preparación porque el toro no lo permitía. Consiguió buenos pasajes toreando de costado y templando la embestida al hilo de las tablas. Cambió de caballo y continuó apostando por la veteranía ahora de DALI con el que colocó un cuarto hierro en los medios, atacando a un toro que ahora ya esperaba más parado a la reunión y remató luego con pirueta. El cierre de DALI fue con la mejor banderilla de esta lidia y rematado con dos piruetas, la segunda de ellas muy ajustada que fueron el mejor broche para una lidia de vuelta al ruedo.

 

La noche tomó vuelo con la lidia del segundo, un torazo de 636 kilos que tuvo molividad y aunque también tuvo esa condición gazapona de su hermano primero, este resultó con mucha más transmisión. De salida CHURUMAY estuvo eficaz pero breve, porque se vio que Pablo no quería gastar al toro para el segundo tercio. Y así sucedió cuando salió DISPARATE y el alboroto fue “in crescendo” durante su actuación. Poco a  poco fue metiendo al toro en la lidia que el proponía y este se fue aficionando a seguir el trazo de su cola y a permitir que las evoluciones del caballo tomasen el vuelo que su jinete requería. Torero en banderillas, donde el caballo metía la cara entre los pitones en cada embroque, saliendo siempre rematando la suerte y siempre torero. Torero cuando llevaba al toro de costado, al ritmo que el astado mandaba y que el caballo culminaba y el éxtasis cuando realizó las esperadas hermosinas pasándose las fundas de los pitones por debajo de la cola. La plaza era un manicomio y Pablo con un triunfo redondo en su mano, realizó un gesto de generosidad y compartió el resto de la lidia con el sobresaliente Jacobo Botero. Eso le limó protagonismo porque dos banderillas colocaría el joven colombiano, reduciendo así la acción del navarro. No obstante Pablo volvió a lucirse con DONATELLI y a mantener el gran nivel de la faena con dos banderillas de poder a poder, donde el pecho del caballo llegó al límite de cercanía y donde las piruetas tenían la característica de la justeza. Gran faena, que también se vio perjudicada en su reconocimiento por la demora de los Forcados en realizar la pega y por el intermedio quedando todo en una vuelta al ruedo para una faena que por lo menos fue de dos.

Y sí fueron dos en el quinto que como dice el refrán no lo hay malo y en esta ocasión lo confirmó. Un toro melocotón, con cuajo y que fue bravo hasta el final y que Pablo presentar su mejor cara, cosa que hace tiempo no podía realizar en Lisboa por el juego de los toros. En esta ocasión, ya desde el tercio de salida con ALQUIMISTA se veía que aquello no iba a ser cualquier cosa. El caballo se gustó en las dos farpas que colocó y en las que se pasó al toro por el pecho vaciando la embestida que preparó desde lejos. Toreo cadencioso y suave ante un buen toro, pero que también resultaba problemático por esa cualidad de andarines que tuvieron todos. Esa cualidad al que más problemas causó fue a BRINDIS que para colocar al toro y apartarse él era una aventura. De cualquier forma mereció la pena la espera porque las dos banderillas que colocó con BRINDIS fueron las más ajustadas de la noche, siempre con la ventaja de los terrenos para el toro y plenas de emoción por la violencia del embroque. Tras esos palitroques y ante la bravura del de Charrúa, Pablo decidió volver a presentar a DISPARATE y a partir de aquí todo fue una fiesta. Una borrachera de toreo con un caballo entregado y un toro bravo y codicioso que nunca volvió la cara y que siempre buscaba al caballo. Precisamente ese buscar es lo que aprovechó el caballo que capturó toda esa codicia y la asimiló en preciosas y precisas estampas toreras. El caballo parecía crecerse ante un enemigo que le buscaba y que por momentos se convertía en compañero de una danza brutal. Ni me acuerdo las veces que los pitones enfundados buscaban la piel del equino y este con un pequeño toque los burlaba, bien en hermosinas o bien toreando en redondo. Noche magistral para un caballo que ha entrado en la historia de Campo Pequeño y al que Pablo dejó salir del ruedo en solitario para que recibiera la ovación del público que lo despidió puesto en pie. Dos vueltas al ruedo y entrega total del tendido hacia el torero a caballo más grande que ha pisado Campo Pequeño en muchos años.

Última actualización en Viernes, 14 de Julio de 2017 21:56