TOROSDOS

Se torea como se és. Juan Belmonte

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Desde Bilbao. "Los Timbales" de Paco Cerezo: "Vuelve el festival del Taurino"

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El pasado jueves se celebró la presentación del que será LXIV Festival del Excelentísimo Club Taurino.

Tras unos años de silencio, de no celebrarse el evento, en un paréntesis demasiado largo, renace a la actualidad.

A la convocatoria respondió en masa la gran familia taurina y simpatizantes, que los tiene, en cantidad, a sabiendas de que el Club dona sus ganancias a la Santa Casa de la Misericordia, como desde antaño se ha hecho.

Es una ilusión que regrese al Botxo el Festival del Excelentísimo Club Taurino y hacer reverdecer y recobrar otros tiempos en los que fue uno de los grandes acontecimientos taurinos de Bilbao.
Llenazo a rebosar de recuerdos.

Las figuras, fieles a su categoría, prestaban desinteresadamente su colaboración.

Aquél patio de cuadrillas, bullicioso y festivalero...

Los toreros, con traje corto, elegante terno campero.

La camisa, "rizá"...

El airoso sombrerito sevillano, a juego con el chaquetón.

Los botos de piel de becerro, brillantes como un espejo.

Esperando en los corrales seis torillos, cada uno en su chiquero. Vienen de la charrería al coso vistalegrero.

Todos de distinta capa, todos de distinto pelo, casi todos patas blancas, algún medio calcetero, con el torillo burraco, con el torillo berrnedo, y no podía faltar también el negro lucero...

Los toros de Cobaleda era hablar del festival encabezado por Lucio, su pequeño mayoral, que fue un hombre querido, a la vez que popular, cuando vestido de corto recorría la ciudad.

Luego, a dormir con sus toros, en el cuarto que el mayoral tenía en la plaza.

Y las manolas.

El garbo, la belleza y el señorío de las presidentas del Festival, en calesa, graciosamente caído el mantón de Manila, coronadas con peineta de carey y un torrente de claveles "coloraos"...

El camino a la plaza colmado por el gentío, las mujeres con pamela y los señores, bien vestidos.

Era un lujo, el Festival del Excelentísimo Club Taurino.

Por eso nos alegra que vuelva por sus fueros y conserve este acontecimiento de rancio sabor taurino, que siempre contó con el favor del público.

El presidente nuevo, casi sin "desembalar", y sus directivos han vuelto a poner en órbita el festejo.

Un tanto muy importante en su arranque, que ha logrado reunir para la causa a Pepe Luis Vazquez, Enrique Ponce, Morante, el Juli, con el peruano Roca Rey y, cerrando el cartél, el novillero madrileño Toñete.

También, durante la presentación, se hizo entrega del mejor par de banderillas al que fuera matador Iván García, por su actuación a las órdenes de otro Iván, Fandiño en este caso, torero de Orduña,la bella de desconocida, cuando, realmente, es la única ciudad en todo el Señorío de Bizkaia.

Vivir para ver.

Recupera el Festival del Excelentísimo Club Taurino su rumbo y su tronío, que fueron desde siempre sus señales de identidad.

Un día grande para la Fiesta.

Me alegra doblemente, como aficionado, y como expresidente.
Última actualización en Sábado, 15 de Abril de 2017 16:27