TOROSDOS

Se torea como se és. Juan Belmonte

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Desde Bilbao, "Los Timbales" de Paco Cerezo: "Escasean las figuras"

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Es el otoño en el campo, una época de colecta, aunque para un labrador esté por venir la buena.

Pese a que no soy agricultor, ni lo entiendo, ni sé de letras, en estas cosas del toro cada cual echa sus cuentas.

Escasean las figuras, apenas media docena, todas con antigüedad, algunas muy longevas.


Hace venticinco años que en Bilbao surgió una estrella y salió de aquí como figura, el valenciano Enrique Ponce.

Sustituía a la figura de entonces, Joselito, en los papeles oficiales José Miguel Arroyo.

Desde entonces Enrique Ponce se ha erigido en máxima figura.

Es dificilísimo mantenerse en la cumbre tanto tiempo. Sólo la afición desbordante y la constante dedicación pueden permitirte alcanzar este privilegio.

Y la suerte, no la olvidemos, tan importante como necesaria.

... Pero la suerte le sonrie a los audaces, y en el toro hay que serlo, por que si optas por ser conservador, lo tienes muy clarito...

Desde esta hipotético trono que ocupa Enrique Ponce, muy pocos toreros, muy pocas figuras aspiran a alcanzar la cima de la torería. Muy poquitos para plantarle batalla de tú a tú.

Apenas media docena.

Y eso es muy poco en venticinco años.

Año tras año es medidísimo el escalafón novilleríl, que es el vivero del que se nutre el escalafón superior.

Todos los años dos ó tres novilleros se colocan en cabeza del mismo. Normalmente se mantienen un par de temporadas, toman la alternativa... y aquí palmó el de los nabos.

Tres ó cuatro corridas y se diluyen como un azucarillo.

Que menos que una figurita cada dos ó tres años... Pero no.

Por que, pensandolo bien (que es como mejor se piensa), no deberían acusar tantísimo la diferencia.

El novillero de ahora dista mucho del de hace unas décadas, ya que hoy va con los pasitos contados y antaño el toreo se aprendía con unos cuantos consejos, un toreo de salón rudimentario y coscorrones sin cuento.

Afortunadamente, la preparación actual es muy buena.

Las escuelas taurinas funcionan muy bien y llevan al aspirante prácticamente de la mano, de manera gradual.

Una vez logrado el graduado (como en las series americanas) vienen las actuaciones en público en plan profesional.

Primero sin picadores y luego ya con caballos.

Un durísimo aprendizaje, pues ahora a las empresas les ha dado por soltarles reses de 400 y 490 kgs., que podrían pasar por auténticos toros en plazas de segunda.

Pese a todo, siguen acusando los novilleros el paso al escalón superior. Lo muestran claramente las estadísticas.

Caravanas de novilleros, año tras año, y se van quedando en el camino...

Tendremos que decir aquello de que esto es muy "complicao"...

En el tango y en el toreo, veinte años no es nada...

Esperemos.
Última actualización en Lunes, 12 de Diciembre de 2016 14:36