TOROSDOS

Se torea como se és. Juan Belmonte

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PAMPLONA. DIARIO DE NAVARRA. "SOLO PARA MANSOS". Por BARQUERITO

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PAPELES DE COLORES

PAMPLONA ES la única plaza española donde se respeta una tradición menor pero antiquísima: la de que los papeles con que se forran los rehiletes lleven los colores de la divisa de la ganadería de turno. En Madrid se rompió la costumbre hace unos cuantos años. Los reglamentos locales, de plaza o regionales tienen invadida en algunos casos esa jurisdicción. Zaragoza y Bilbao son ejemplo de plazas donde la tradición original ha cedido a usos nuevos y tan caprichosos como las novedades que parecen más ocurrencia que idea sensata.

El detalle de respetar en Pamplona una tradición de reconocimiento a la ganadería es uno de los matices toristas de los sanfermines. Corrida de Jandilla, banderillas azules que la sangre del toro picado va tiñendo de negro porque la sangre es como una mancha de tinta. Corrida de José Escolar, papeles rojos y blancos. ¡Oh, sí, los colores de la fiesta de Pamplona! Pedraza de Yeltes, blancos y verdes. Cebada Gago, colorados y verdes. Fuente Ymbro, verdes. Y esta tarde, los negros y amarillos de Victoriano del Río.

Son minoría los banderilleros que rechazan los rehiletes de uniforme, que en Pamplona no se imponen sino que se ofrecen como invitación. La cuadrilla de López Simón se trajo de casa los palos propios, con los colores del Atlético de Madrid, que se parecen mucho a los de San Fermín, pero…

Los matadores banderilleros hacen de su capa un sayo. Padilla, que vuelve esta tarde a territorio comanche o a ensenada corsaria, gasta banderillas con los colores de su ciudad natal, Jerez de la Frontera, tierra de toros, azul y blanco. La divisa no se sabe si histórica o prehistórica de Veragua, en manos de los sucesivos Juan Pedros Domecq ganaderos desde 1930, lleva los mismos colores que los de la ganadería de Escolar.

Los reglamentos fijaron las medidas del palo y el garfio de las banderillas. Para evitar  que el garapullo, que es propiamente el hierro y por extensión el rehilete entero, excediera de un largo y filo determinados.  No es fácil ponerles banderillas a los toros de San Fermín. Tal vez porque han visto tantos corredores por la mañana, por delante y por el retrovisor, que, cuando ven al hombre de luces atacar con los palos, se orientan. Sin distinguir colores.

Última actualización en Lunes, 18 de Julio de 2016 02:43