Falleció el pasado domingo
Informa Rubén Darío Villafraz Esta dirección de correo electrónico está protegida contra robots de spam. Necesitas activar JavaScript para poder verla
Ha fallecido Don Eduardo Gil. Lo hizo en el silencio propio de quien obró en bien de la fiesta, en darle seriedad y el respeto que actualmente se le ha perdido. Tiempos de romanticismo que han dado pie a la alcahuetería de muchas autoridades que lejos de legitimar la seriedad y pureza, le han convertido en una burda parodia. Ejemplos hay muchos que no serian el fin de esta nota.
Sería por allá a finales de los ´80 cuando la Feria de la Virgen de Regla le vería presidir sus primeros festejos. Fue la cita de 1989, cuando junto a J. J. Uzcátegui como asesor taurino, y de vocales Eduardo Ramírez, Orlando Uzcátegui y Esperidion García, comenzó la legua que le hizo hacer historia también cuando en septiembre de 1992 presidiría la primera corrida en el Coliseo de Tovar.
Entendido conversador de la fiesta brava conjugó su pasión por el arte de Cúchares también por la aplicación de la farmacopea, el cual desempeñó por muchísimos años en la Tovar que el pasado domingo le despidió.
Desde estas líneas nos hacemos eco de su triste partida, irreductible camino el cual seguro estamos todos en transitar. Que Dios le tenga en la gloria.
Hacía varios años que no se le veía en los toros. Un cáncer prostático había hecho mella en su ánimos y ganas de que le vieran en la faceta que lo caracterizó por gran parte de su largo transitar. No en vano su legado no se olvida. Por casi tres lustros su presencia al frente de la Comisión Taurina le hizo mantener un ecuánime criterio al momento de presidir festejos, primero en las portátiles plazas que se instalaron en la Avenida Perimetral de la Sultana del Mocotíes, para luego dar paso a la gran obra que es el Coliseo El Llano.





