Concluyó la Feria de Abril, puede que la más bonita del calendario taurino, quizá por ser la primera y su innegable importancia.
En la primera tarde, tres prometedores toreros sobre el albero maestrante. Pues como que no, que dicen ahora.
Lo atestigua la entrada, triste entrada con media plaza en los escaños. Loable la actitud empresarial, encartelando de golpe y porrazo tres prometedores espadas. …
Quizá un planteamiento mercantil para ahorrar un porrón de euros en el montante de la corrida. Si es así, se han pillado los dedos.








