Toros de José Luis Pereda - La Dehesilla, procedencia Núñez y un chorrete de Domecq ¡Inevitable! para ver si los Nuñez espabilan un poco…
Presentación desigual.El sexto toro pesó 100 kgs. más que el anterior.
Poca casta, blandos unos y con genio del malo como el colesterol los otros.
En Madrid meten cada castaña que es inadmisible para el coso venteño, con el consiguiente cabreo del aficionado y de los que “chanan” algo de esto.
Morenito de Aranda, que es torero de buen corte, se llevó el mejor lote.
Lució en algunas buenas verónicas y la media final.
Anduvo seguro en su soso primero, vió la cierta calidad del cuarto a media faena. Entonces brilló al natural, los redondos y de pecho.
Le pegó un bajonazo indecoroso. Se le fue la mano… que luego va al pan.
Si el Moreno mostró su arte, Fandiño la rotundidad. Faena de cercanía en su primero, con redondos y naturales, prietos de pies asentados.
En el momento de entrar a matar se arrancó el mansito y, claro, la espada no quedó brillantemente colocada.
Anda Fandiño detrás de la tarde de hincar el diente, de “morder” una tarde buena y lo conseguirá por que si el que tiene una onza la cambia, Fandiño (y no es por paisanaje), la tiene.
Y si Iván puso la firmeza, Gonzalo Caballero trajo la emoción.
Ante los 600 kgs. con cuernos estuvo hecho un barbián.
Logró enlazar series de redondos, así como naturales de mérito.
Lo despachó de un sartenazo a sangre y fuego de la que salió trompicado, siendo premiado con una vuelta al ruedo por su entrega y valor.
Gonzalo estuvo hecho un tío.
Dos tercios de plaza.






