TOROSDOS

Se torea como se és. Juan Belmonte

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SEVILLA. Crónica de Antonio Lorca: "El sabor amargo de la derrota". VIDEO RESUMEN DE LA CORRIDA DE CANAL PLUS

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Diario EL PAIS

Manuel Jesús, El Cid, supo ayer a qué sabe la derrota en la plaza de la Maestranza. Y, a tenor de su semblante, debe ser un sabor muy amargo. Sonaron pitos mientras se retiraba al burladero tras la muerte del cuarto y el arrastre del toro fue acompañado por una ovación. ¡Malas puñalás te da la vida...! El torero poderoso, el grande, la mejor mano izquierda del toreo, cabizbajo y parapetado entre las tablas del desaire de un público que hace nada comía de su mano.

No vive su mejor momento el gran maestro de Salteras. Se le ve inseguro, con pocas ideas y menos recursos, sin mando ni solvencia. Y, lo que es peor: a merced de las circunstancias. Y éstas no le fueron ayer favorables. Su lote no fue propicio; ni su primero, un manso de mala condición, ni el cuarto, un animal de embestida incierta y con genio. Pero Manuel Jesús no fue el torero vigoroso de otros tiempos. Se le notó muy contrariado mientras perseguía a su manso primero, y lo muleteó nervioso, movido, destemplado y muy acelerado. Se libró de la voltereta de purito milagro porque el animal esperaba cualquier error para coger a su presa, pero el resultado final fue decepcionante. Con muchas prisas se enfrentó al deslucido cuarto, y lo toreó sin gusto ni relajación desde una preocupante inseguridad. Para remate clavó la espada en los costillares antes de cobrar una estocada, y en la plaza quedó la sensación de que a este Cid algo le ocurre, algo lo tiene fuera de sí. Porque estuvo sin estar, quiso y no pudo, y, además, no sabe estar mal....LEER MAS

Última actualización en Lunes, 19 de Abril de 2010 10:22
 

SEVILLA. Crónica de Patricia Navarro: "Manzanares, la cadencia del toreo".

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Diario LA RAZÓN

SEVILLA-Pasará tiempo, tal vez mucho, hasta que la desmemoria borre algunos de los muletazos que Manzanares dio ayer al sexto. Caía la tarde, moría en la ilusión que precede a la gloria de cortar una oreja. Se la había llevado puesta Castella de otro toro bueno. Porque buenos los echó El Pilar y Moisés Fraile. Grandotes, con cuajo, serios de verdad y llenos de matices para hacer el toreo. El colorado sexto tuvo una bondad infinita, una profundidad que arrebataba por el temple, la nobleza y la capacidad de seguir una y otra vez el engaño. Le tocó a un Manzanares que esta vez sí decidió hartarse de toro, rebozarse con él, fundir las pieles para explotar los sentidos. Tenía todo tanta lentitud, le salieron los muletazos tan a ralentí, que esa cámara lenta llenaba el alma. Resultaba todo estético, tan colmado de cadencia, gusto y armonía que los remates, donde Manzanares pone el arte a los pies del toreo, se antojaban canela fina. Por derechazos se sintió, menos entidad logró al natural y entre una cosa y otra daba todo igual. Ver cómo se fraguaba la siguiente tanda ponía el contador a cero. Manzanares no sólo acompañó, lo degustó. Lo vivimos todos y a pesar de que el hechizo se rompió tras el pinchazo, a La Maestranza le quedaba el poso de lo bien hecho....LEER MAS

Última actualización en Lunes, 19 de Abril de 2010 10:22
 

SEVILLA. Crónica de Carlos Crivell: "Y Guajiro se quedó sin la vuelta al ruedo"

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El silencio de la Maestranza es fuente inagotable de sugerencias. Esos momentos en los que la plaza espera algo son sublimes. No hay ninguna otra plaza en el mundo que viva con tanta intensidad la Fiesta. Por eso, ver toros en Sevilla sigue siendo una experiencia única, irrepetible y que se mantiene a pesar de que los tiempos cambian. Silencios como los que antecedieron a los grandes pares de banderillas que se colocaron, o los que intuían que habría toreo grande al comienzo de las faenas de los diestros.

La corrida, a punto de ser frustrada por la lluvia, fue de las que hacen afición. El público asistió ensimismado a la lidia de seis toros de presencia y comportamiento diverso. En la corrida de El Pilar hubo de todo, pero el aficionado siempre se acordará del quinto, de nombre Guajiro, alto, ancho y de pelo ensortijado en el cuello, bravo, noble y repetidor. Si un toro así no es premiado con el honor póstumo de la vuelta al ruedo, ¿quién podrá merecer dicho premio? Junto a este pedazo de toro, la nobleza del sexto y las posibilidades no mostradas del cuarto. La variedad se hizo presente en la mansedumbre del primero, la falta de clase del muy feo segundo o la intermitencia del tercero. Simplemente una corrida de toros, aunque esa cumbre de Guajiro le sube la nota al conjunto y se queda ya entre la nómina de los toros buenos de verdad. El Pilar se ha reivindicado y se coloca entre las ganaderías que se necesitan para que los matadores puedan torear a gusto.

Última actualización en Lunes, 19 de Abril de 2010 10:23 Leer más...
 

SEVILLA. Crónica de Andrés Amorós: "La alegría del toro bravo y del arte"

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Diario ABC

 

En 1923, dictamina Gregorio Corrochano: «La salvación, si de alguna parte viene, ha de ser del toro. La belleza de un toro bravo no se parece a nada».
Esa alegría hemos sentido hoy en el quinto de El Pilar. Y la emoción del arte en el siguiente, con la faena de Manzanares.
El quinto, «Guajiro», negro, alto, de casi 600 kilos, es aplaudido de salida. Por dos veces ha embestido al picador, mientras éste daba la vuelta al caballo. Ha hecho bien Castella en colocarlo adecuadamente y ha derribado dos veces. En banderillas, Curro Molina ha puesto dos pares extraordinarios: provocando la embestida, reuniendo, clavando... Luego, «Guajiro» se comía la muleta: humillando, con fijeza, con alegría....LEER MAS

 

Última actualización en Lunes, 19 de Abril de 2010 10:23
 

SEVILLA. Crónica de "Barquerito": "Otra notable corrida de El Pilar"

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TOROS. Crónica de la corrida de Sevilla

Sevilla: 11ª de abono

Se pide la vuelta para un quinto toro de excelente nota, y Castella lo torea con más corazón que cabeza, Manzanares se templa con un sexto de dulcísima embestida.

Sevilla, 18 abr. (COLPISA, Barquerito)

Sevilla. 11ª de abono. Lleno. Templado, nubes y claros.

Seis toros de Moisés Fraile. Primero y tercero, con el hierro de su propio nombre. Los demás, con el de El Pilar. Se pidió la vuelta al ruedo para el quinto, que fue muy completo. Ovacionados con fuerza cuarto y sexto, de muy buen juego pero distinta condición. El tercero, encastado, fue de seria conducta. Distraído y frío el segundo. Se rajó el primero, que fue bondadoso.

El Cid, de verde botella y oro, silencio y pitos. Sebastián Castella, de azul turquí y oro, silencio y una oreja. José María Manzanares, de azul ultramar y oro, saludos tras un aviso y una oreja.

DE los seis toros que echó  Moisés Fraile en Sevilla el más completo fue el quinto de corrida: hondo, negro, astracanado el cuello, rizados el morrillo y las sienes, gruesas manos, amplia caja, 600 kilos, del hierro de El Pilar. Guajiro de nombre. Se descaró nada más asomar. Ese detalle de descararse un toro y volverse a la gente con nervio es de las cosas que se saben saborear en Sevilla.

Última actualización en Lunes, 19 de Abril de 2010 10:23 Leer más...
 


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