TOROSDOS

Se torea como se és. Juan Belmonte

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SEVILLA. Crónica de Zabala de La Serna: "Vuelta al ruedo de El Cid"

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Diario EL MUNDO

Mal empezó la corrida con la devolución del primer toro. Flojo sin solución. El sobrero también es de Puerto de San Lorenzo. Casi 600 kilos de mansedumbre. Un mulo. Ponce le anda por la cara.

El cuarto también lo devuelven y sale un sobrero de Toros de la Plata, cinqueño, muy serio y enfibrado, agalgado de movido. Pasa un quinario para matarlo porque no obedece a la muleta y derrota arriba. Ponce tampoco pasa. Mala imagen. Debe pensárselo. Ha sido mucho en el toreo y la idea de irse le ronda desde hace tiempo. Veinte años son una fecha de orgullo.

El Cid se ha llevado el lote de la tarde aunque el quinto no ha sido fácil porque reponía mucho y encima. Ha dado una vuelta al ruedo tras petición. Ha hecho un esfuerzo para como está. El segundo ha sido un buen toro. La velocidad lo ha presidido todo hasta que se ha rajado....LEER MAS

 

SEVILLA. Crónica de José Antonio Del Moral: "Un desastre para olvidar"

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detorosenlibertad.com

Expectación frustrada y muy mojada por los chaparrones que fueron cayendo sobre La Maestranza a lo largo de la infumable tarde. Para colmo, Enrique Ponce se llevó lo peor de lo peor, dos sobreros  materialmente imposibles. Uno de la ganadería titular, El Puerto de San Lorenzo, y otro de de la llamada “De la Plata”. A punto estuvo de que se lo echaran al corral por la absoluta imposibilidad de matarlo correctamente dadas sus endemoniadas condiciones. El valenciano lo consiguió por puro milagro en varias y horribles agresiones. Otro gallo hubiera cantado en este festejo de haberle correspondido el lote de El Cid o el primer toro de Talavante, Ambos los desperdiciaron si bien el extremeño con más aciertos que el sevillano de Salteras, no solo favorecido por la suerte, también por gran parte del público que le apoyó constantemente.

Sevilla. Plaza de la Real Maestranza. Miércoles 21 de abril de 2010. Decimotercera de feria. Tarde nublada con molestísimo chaparrones y lleno total. Cinco toros de El Puerto de San Lorenzo incluido el sobrero que reemplazó al primero, devuelto por su gran debilidad. Por devolución del también flojísimo cuarto, otro sobrero de la ganadería De la Plata, altísimo de agujas y el más manso y difícil de la jornada. De los titulares, desigual y justamente presentados, el primer sobrero y el sexto resultaron materialmente imposibles por mansos, flojos y descastados en grado superlativo. El segundo, manejable. El tercero, muy noble. Y el cuarto, estupendo por más fuerte, encastado y franco además de repetidor aunque muy exigente. Enrique Ponce (amapola y oro): Estocada corta saliendo desarmado y perseguido, y dos descabellos, silencio. Sablazo envainado en el chaleco, pinchazo yéndose, otro sin clavar, dos más y dos descabellos, aviso y silencio. El Cid (tabaco y oro):Pinchazo, otro hondo caído tendido y dos descabellos, silencio. Estoconazo delantero caído, petición insuficiente y vuelta por su cuenta ligeramente protestada al iniciarla. Alejandro Talavante (lila y oro): Pinchazo hondo y descabello, palmas con saludos. Incontables pinchazos y descabellos, silencio. En la brega destacó El Boni como también en palos, además de Valentín Luján y los hermanos Tejero.

Dado quien encabezaba el cartel, nada menos que Enrique Ponce, sobre él recayó la mayor responsabilidad del desastre o del petardo - como los lectores prefieran calificarlo - que padecimos ayer a cuenta del pésimo juego de la mayoría de las reses lidiadas, sobreros incluidos. Sobre todo el altísimo, engallado y mansísimo que hizo de cuarto que le correspondió precisamente al maestro valenciano. Después de no poder hacer absolutamente nada con su pésimo primer toro, también sobrero,  nadie puede  explicarse cómo es posible que para una máxima figura se elija un toro sustituto con las características señaladas. Ponce tendría que vigilar personalmente qué toros se encierran para él en plazas y ferias de primerísima categoría y más en Sevilla...LEER MAS

 

SEVILLA. Crónica de Carlos Crivell: "Ponce pasa un mal rato en la Maestranza"

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La suerte ni se compra ni se vende, como el cariño verdadero. Llega del cielo a quien menos se piensa y se distribuye de forma caprichosa. Hay quien tiene suerte y no la aprovecha. Hay quienes sin tenerla lo ponen todo para romper su destino. La suerte cambia una vida para bien o para mal. En la corrida de ayer, Enrique Ponce no tuvo suerte. Además de no tener suerte, demostró que no está muchos trotes, que Sevilla no es Espartinas y que un toro le puede amargar la vida.

La mala suerte del torero valenciano quedó clara en la corrida. No pudo matar ninguno de los dos toros que el correspondieron. El primero y el cuarto eran dos inválidos. El cuarto nadie sabe cómo pudo saltar al ruedo maestrante de chico que era el animalito. Mató el primer sobrero, toro sin fuerzas ni clase, cuando la plaza andaba más preocupada en taparse del agua.

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SEVILLA. Crónica de Juan Mïguel Núñez: ""El Cid" pierde una nueva oportunidad de tapar muchas bocas"

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eldiariovasco.com

Sevilla, 21 abr (EFE).- "El Cid" dio una vuelta al ruedo por una faena sin la firmeza necesaria para cortar una oreja a un toro en condiciones para ello, hoy en la Maestranza, o lo que es lo mismo, perdió una nueva oportunidad para tapar tantas bocas que últimamente le ponen en entredicho.
FICHA DEL FESTEJO.- Cinco toros de Puerto de San Lorenzo, el primero como sobrero y el quinto con el hierro de La Ventana del Puerto, y un sobrero de Toros de la Plata, lidiado en cuarto lugar. Corrida desigual de presentación, floja y, sobre todo, baja de casta, pero con algunos toros muy toreables, por ejemplo, segundo, tercero y, sobre todo, quinto. Imposibles, cuarto y sexto.
Enrique Ponce: media y dos descabellos (silencio); y media defectuosa, cuatro pinchazos, media tendida y dos descabellos (silencio tras aviso).
Manuel Jesús "El Cid": pinchazo, otro hondo y tres descabellos (silencio); y estocada desprendida (vuelta tras petición insuficiente).
Alejandro Talavante: pinchazo, otro hondo y descabello (ovación); y pinchazo, casi media y tres descabellos (silencio).
Sin destacados en las cuadrillas.
La plaza tuvo lleno de "no hay billetes" en tarde lluviosa, con agua intermitente en los tres primeros toros.
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EL VALOR Y LOS RECURSOS DE PONCE
No salió la gente contenta de la plaza, achacando quizás a la ganadería el escaso interés de la tarde. Pero no se puede decir que "no sirviera" la corrida, pues caben muchos matices tanto a favor como en contra.
Aprobado, aunque sea por los pelos, el segundo, por la calidad de sus embestidas a derechas en el primer tramo del trasteo; la misma nota para el tercero, aunque habría que especificar que duró poco; y el quinto más que notable, sencillamente porque aguantó una faena larga y moviéndose con "carbón", que en definitiva es lo que le da importancia a los trasteos de los toreros dispuestos y capaces....LEER MAS

 

SEVILLA. Crónica de "Barquerito": "Un gran toro de Lorenzo Fraile"

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TOROS. Crónica de la corrida de Sevilla

Sevilla: 14ª de abono

Quinto de corrida y con el viejo hierro de Ventana del Puerto. El Cid se empeña con él sin rematar. Ponce, con mal lote, pierde con la espada los papeles. Cumple Talavante

Sevilla, 21 abr. (COLPISA, Barquerito)

Sevilla. 14ª de abono. Lleno. Primaveral. Chaparrones durante la lidia de primero y tercero.

Cinco toros de Lorenzo Fraile, de buenas y variadas hechuras. El primero, sobrero. Todos, con el hierro de Puerto de San Lorenzo, salvo el quinto, con el de Ventana del Puerto. Cuarto bis fue un sobrero de Toros de la Plata, muy alto, trotón y manso. Antes de irse a tablas, segundo y tercero hicieron cosas buenas. El quinto se empleó con mucha verdad. Deslucido el sobrero, muy fuera de tipo y sin celo. El sexto sólo tuvo medias embestidas. 

Enrique Ponce, de carmín y oro, silencio y silencio tras un aviso. El Cid, de tabaco y oro, silencio y vuelta. Alejandro Talavante, de lila y oro, saludos y silencio.

Fue festejo larguísimo y torcido en momentos clave: se devolvió el primero del Puerto por claudicar en un piso reblandecido y en exceso arenoso, salió un sobrero de disparatado volumen y de manso estilo, descargó un chaparrón. El principio no fue para Ponce mejor que el final: el cuarto, que al rematar contra un burladero perdió la funda de un pitón sin desflorarse, se empezó a hundir en la capa de albero, salió claudicando de un segundo puyazo y fue devuelto también.

Última actualización en Jueves, 22 de Abril de 2010 12:09 Leer más...
 


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