TOROSDOS

Se torea como se és. Juan Belmonte

  • Incrementar tamaño de la fuente
  • Tamaño de la fuente predeterminado
  • Decrementar tamaño de la fuente
TorosDos

MADRID. Embarullada confirmación de alternativa del méxicano Arturo Macías que terminó gustando, en una deslucida corrida.

Correo Imprimir PDF

Informa José Luis Carabias

Mucha voluntad, valiente, pero embarullado el méxicano Arturo Macías esta tarde en el toro de su confirmación de alternativa en la plaza de Madrid. El astado, de nombre "Juntaollas", n º 26, castaño bocidorado, 561 kilos, nacido en Agosto de 2005, de la ganadería de "Martelilla". El azteca muy decidido, tuvo un enemigo que no se acabó de entregar y fue por libre, en quites y faena, sin ni ser lidiado ni sometido. Desarmado en su quite, igual que Miguel Abellán, comenzó faena con un pase del péndulo en los medios, muy ceñido, y fue volteado cerca de la enfermería, sufriendo en el suelo un pezuñazo que le hizo una leve herida por debajo del labio, con hemorragía. Habia brindado la faena a su apoderado, el español, Antonio Corbacho. Tuvo detalles con el capote, en los lances de recibo y el quite, en el sexto. Brindó el toro al público, desde el centro del ruedo y estuvo mas centrado con este astado que en el de la confirmación, en una faena en el platillo de la plaza, valiente, aguantando los parones del toro. que terminó sin pasar. Concluyó con unas ceñidas manoletinas. La madre del espada, presenció la corrida desde el tendido. Por primera vez en sus actuaciones en España, las dos anteriores en Valencia y Sevilla, abandonó la plaza por su pié, sin pasar por la enfermería, en medio de los aplausos del respetable. Su voluntad y entrega tuvieron el premio del reconocimiento final de los espectadores, aunque se le ha notado ausencia del sentido de la lidia, ha puesto mas corazón que cabeza.

Miguel Abellán tuvo un primer toro protestado por su escasa presencia y de escaso juego. Intentó pero poco pudo lograr. El cuarto, burraco, serio, pero descastado, de poca codicia.

Nada pudo hacer en su primero César Jiménez, el sobrero de Navaelrosal, inválido, imposible, no tenía fuerza, aunque fue noble, con buenas intenciones. Y le tocó otro sobrero, de Hermanos Dominguez Camacho, también cinqueño, éste sin ganas de embestir, reservón.

Martes, 11 de Mayo 2010. Plaza Monumental de "Las Ventas". Madrid. Sexto festejo de la Feria de San Isidro. Quinta corrida de toros. Lleno. Muchos aficionados de México que han venido a ver la confirmación de su torero, Macías. Tarde soleada, pero ventosa, aunque no tanto cómo en dias anteriores. No molestó a Macias en el toro de la ceremonia, pero sí a Abellán en el segundo. El mayor estorbo para los toreros ha sido el escaso juego de un deslucido encierro en conjunto.

4 Toros de Martelilla, desiguales de presentación, mala en general, el segundo muy pequeño, protestado. También el tercero, castaño, que se cayó al rematar su quite Abellán, y fue devuelto. Le sustituyó el toro de Navalrosal, dando lugar, por enésima vez, al lucimiento de Florito y sus cabestros, a mostrar su pericia y seguridad, con un pronto retorno de la res a los corrales. Deslucidos, de poca clase y juego. Muy protestados por el publico por su presencia. El 6º completó la fea presentación de la corrida, abierto de pitones, mal hecho, cuesta arriba. Repitió en el capote, pero salió doblando las manos del caballo, berreón en la muleta.

1 Toro, de Navalrosal, 3º, cinqueño, bien presentado, pero inválido, sin fuerza, cómo resentido o lesionado. Había remendado por la mañana la corrida y debia haberse lidiado en quinto lugar, pero al ser devuelto el tercero, de Martelilla, el diestro César Jiménez prefirió cambiar el orden de lidia y sacar éste en tercer lugar, dejando para quinto puesto el sobrero de Hermanos Domínguez Camacho.

1 Toro, sobrero, 5º, de Hermanos Domínguez Camacho, cinqueño, castaño, bien presentado, poco juego, cara arriba, poca codicia.

Miguel Abellán, de crema y oro, estocada caída que asoma y descabello, Algunos pitos; y estocada con tres descabellos, Silencio.

César Jiménez, rosa pálido y oro, estoconazo fácil, Silencio; y un pinchazo, media estocada algo tendida, un descabello, Silencio.

Arturo Macías, de México, que confirmó la alternativa, vistió de blanco y oro, estocada hasta la cruz, arriba, perdiendo la muleta, UN AVISO, Palmas; estocada corta, caída, atravesada, perdiendo la muleta, Ovación.

Hubo numerosos resbalones, caídas, en las cuadrillas y también alguno por parte de los espadas, por el mal estado del ruedo, con demasiada arena, blando en las zonas de lidia. Ya se han quejado oficialmente los subalternos e incluso la autoridad pidió un mejor arreglo del ruedo a los areneros.

Última actualización en Martes, 11 de Mayo de 2010 19:35
 

MADRID. Crónica de José Antonio Del Moral: "Juan del Álamo trae cuerda"

Correo Imprimir PDF

detorosenlibertad.com

Otro triunfo de Juan del Álamo en Las Ventas y esta vez con la plaza casi llena y frente a una seria novillada de Carmen Segovia de la que le correspondieron dos ejemplares de muy distinta condición. Bueno el que encaró en segundo lugar del que cortó una merecida oreja, y muy difícil el que hizo de quinto, con el que anduvo no solo dispuesto sino muy por encima de su pésima condición hasta matarlo con tanta entrega que le costó un tremendo voleteretón. Si ello añadimos lo mucho que molestó el viento, cuanto consiguió tuvo aún más merito. El público estuvo en todo momento con el salmantino sin que faltaran las clásicas protestas de los del tendido 7. Buena señal porque estos solo se meten con los buenos. El francés Tomasito y el madrileño de Colmenar Viejo, Miguel de Pablo, naufragaron con sus respectivos oponentes, dos de ellos, sustitutos de Hermanos Gallego.

Madrid. Plaza de Las Ventas. Lunes 10 de mayo de 2010. Quinta de feria. Tarde fría y muy ventosa. Entrada con tres cuartos de entrada. Cuatro novillos de Carmen Segovia y dos (cuarto y sexto) de Hermanos Torres Gallego. Bien presentados y armados. De los de Carmen Segovia, destacó el segundo, aunque en gran parte gracias a quien lo lidió. Los otros no pudieron verse bien como consecuencia del viento y de la impericia de sus lidiadores, si bien el quinto resultó inequívocamente manso y difícil. De los de Hermanos Gallego, el que hizo de cuarto desarrolló mucho peligro y el sexto fue tan noble como flojo. Tomasito (azul marino y oro): estocada delantera, silencio. Pinchazo y media estocada, silencio. Juan del Álamo (grana y oro): Estocada tendida, oreja. Media estocada sufriendo una impresionante cogida sin consecuencias por fortuna, gran ovación e intento frustrado por los del 7 para dar la que hubiera sido una merecida vuelta al ruedo. Miguel de Pablo (rosa y oro): Cuatro pinchazos, un quinto hondo y cinco descabellos, aviso y silencio. Estocada, palmas. En palos destacó Miguel Rodríguez.

Ya estamos otra vez en Las Ventas y espero con más suerte de la que han padecido hasta ahora los aficionados en esta casi siempre y a sabiendas aburrida feria. Al menos ayer me volví a sentar en los tendidos venteños para ver una novillada en la que actuó uno de los que nunca fallan. Pero lo de novillada es un decir porque desde que se puso de moda el toro enorme, los festejos menores de aquí son como las corridas de toros mejor presentadas que se lidiaban en mis años jóvenes. Tiempos inolvidables que ya han pasado a la historia como la que muchos llamamos Edad de Platino del Toreo. Dense cuenta  los que no la vivieron que, por poner  un ejemplo, la última que organizó don Livinio Stuick en 1968, constó de 16 corridas, dos semanas completas, que protagonizaron en tres tardes cada uno, nada menos que Antonio Ordóñez, Paco Camino, Diego Puerta y Manuel Benítez El Cordobés. Y en dos, Antonio Bienvenida, Curro Romero, Miguel Mateo Miguelín, Manolo Cortés que confirmó su alternativa y varios matadores más de segunda categoría que luego fueron tratados como de primerísima. Serranito fue el modesto que también intervino entonces… En fin, nada que ver con lo que últimamente aguantamos a plaza llena o casi cada tarde. Algo que será todo lo rentable que se quiera, pero nada conveniente por la sencilla razón de que esta seguridad de asistencia masiva del público es lo que ha dado al traste con la categoría de la llamada primera plaza del mundo y, por consiguiente, con la calidad de la mundialmente famosa Feria de San Isidro porque las empresas se aprovechan de tal seguridad para dar gato por liebre la mayoría de las tardes ¿Qué tiene que ver lo que ahora nos concita con aquellas ferias verdaderamente importantes? Casi nada.

Leer más...
 

MADRID. Una oreja Juan del Álamo, que deja la impresión de gran torero.

Correo Imprimir PDF

Informa José Luis Carabias

Extraordinaria la impresión que ha dejado el diestro salmantino Juan del Álamo esta tarde, en su primer novillo, en "Las Ventas", primera novillada con picadores de la Feria de San Isidro, quinto festejo seguido del ciclo. El vendaval y un astado que comenzó embistiendo descompuesto han sido enemigos díficiles, pero el torero salmantino ha demostrado una enorme seguridad, ha toreado sobre ambas manos muy decidido desde el comienzo, asentado, pendiente sólo de llevar a su enemigo muy enganchado en el engaño sobre ambos pitones. Una gratisima sensación la que ha dado el torero charro, ligando los muletazos y dejando siempre el engaño en la cara del enemigo, con dotes de futura figura importante. Mató de estocada entera desprendida, en la suerte contraria, asegurandose de que entraba el acero. El quinto, feo, escurrido, alto, descastado, con la cara siempre arriba, se quedaba corto, sin entregarse, y además el viento complicaba mucho la situación. De Pablo tuvo que desistir de hacer su quite, por que no podia manejar el capote. Mostró Del Álamo su oficio, intentó, aguantó, pero el astado no seguía la muleta, no se le podía someter, con la cara siempre por encima del palillo de la muleta, le tiraba constantes derrotes al quedarse a medio camino. Imposible. No pudo redondear el éxito. Se entregó matando, estocada entera, entrando a por todas, siendo volteado con el pitón derecho de forma impresionante, cayendo de espaldas, sin consecuencias. En el suelo el pitón del astado le arrancó el corbatin, pasando rozando el corazón.

Última actualización en Lunes, 10 de Mayo de 2010 20:32 Leer más...
 

MADRID. Crónica de "Barquerito": "Raza y firmeza de Juan del Álamo"

Correo Imprimir PDF

 

TOROS. Crónica de la corrida de Madrid

Madrid. 5ª de San Isidro

Meritorio triunfo del novillero de Ciudad Rodrigo con dos novillos de Carmen Segovia. Trago amargo para el francés Joubert con un fiero y ofensivo toro de Torres Gallego

Madrid, 10 may. (COLPISA, Barquerito)

Madrid. 5ª de abono. Soleado, fresco, muy ventoso. Tres cuartos largos de plaza.

Cuatro novillos de Carmen Segovia, de desiguales hechuras, protestados por falta de trapío tres de ellos, de juego muy desigual. Y dos –4º y 6º- de Torres Gallego, que completaban corrida. Muy ofensivos. Fiero el cuarto; noble el sexto.

Thomas Joubert “Tomasito”, de azul marino y oro, silencio en los dos. Juan del Álamo, de carmesí y otro, una oreja y saludos tras petición. Miguel de Pablo, de salmón y oro, silencio tras un aviso y silencio. De Pablo, de Colmenar Viejo, nuevo en Madrid.

DE los cuatro novillos disponibles de Carmen Segovia el de mejor remate fue el primero. De tardo temperamento, a media altura los viajes, tuvo fijeza. Se lidió y jugó con fuerte viento. Temerario, el francés Joubert se había ido a porta gayola a saludarlo. El viento se le metía por los vuelos del capote antes de soltarse el toro. Pero ya no cabía arrepentirse. Una larga afarolada de rodillas. Cuando trató Thomas de estirarse, lo descompuso el viento. Un bonito lance, media buena.

Última actualización en Lunes, 10 de Mayo de 2010 20:35 Leer más...
 

MADRID. Crónica de Antonio Lorca: "La sangre y la gloria"

Correo Imprimir PDF

diario EL PAIS

La tarde, emocionantísima, se tiñó de sangre al final. Joselillo se las veía con un auténtico marrajo que le buscó las vueltas en los primeros envites, hasta que lo enganchó cuando lo citó con la mano izquierda. La voltereta, larga y espeluznante. Una vez en el suelo, volvió a empitonarlo, y el torero quedó desmadejado en la arena. Quizá, fue la guinda de la corrida total: toreros de verdad, toros complicadísimos y uno, el cuarto, de bandera; un subalterno de lujo, Juan Navazo, que se jugó literalmente la vida en el par de banderillas más emocionante de años, y un triunfador: Rafaelillo.

Rafaelillo -a partir de hoy, bien podría llamarse Rafaelazo- se encaramó por méritos propios a la gloria del toreo, y ojalá la felicidad le dure largo tiempo. Ayer protagonizó en Las Ventas una gesta emocionantísima, de principio a fin, y dio toda una lección magistral de valor heroico, poderío, seguridad, técnica e inteligencias ante su primero, una mole de toro, durísimo de roer, áspero y bronco como casi toda la corrida; y continuó su magisterio con la torería del artista ante el toro noble de la tarde, el cuarto, al que cuajó por ambas manos en tandas henchidas de torería, de pellizco, hondura y gracia. Fue una pena que lo que debió ser una estocada final quedara en un pinchazo hondo, y cerrara definitivamente una puerta grande que tenía abierta de par en par por su enorme disposición ante dos toros distintos, en los que se mostró como un torerazo. No salió a hombros, pero lo mereció de largo, porque devolvió la alegría a esta fiesta alicaída; porque nos hizo vivir a todos una tarde para el recuerdo, y porque hizo presente el toreo en su verdad más auténtica...LEER MAS

Última actualización en Lunes, 10 de Mayo de 2010 18:31
 


Página 1592 de 1627