TOROS. Crónica de la corrida de San Sebastián
San Sebastián: 4ª de Semana Grande
Excelentes estocadas de El Cid y, por partida doble, de Sergio Aguilar, y una corrida de notable son que deja alto el listón ganadero al llegar la Semana Grande a su ecuador
San Sebastián, 17 ago. (COLPISA, Barquerito)
San Sebastián. 4ª de Semana Grande. Casi media. Cerrado el párpado de la cubierta.
Seis toros de Torrestrella (Herederos de Álvaro Domecq y Diez). Corrida de hermoso y variado remate, muy bien cortada y de buen juego en general. El segundo, por encastado y picante, y el cuarto, de bondadoso temple, fueron los de mejor nota.
El Cid, de añil y oro, ovación y oreja tras un aviso. Sergio Aguilar, de malva y oro, oreja y saludos. Daniel Luque, de azul celeste y oro, saludos tras un aviso y ovación..
LA CORRIDA de Torrestrella salió de tres pintas. Mayoría negra: los tres últimos. Negros y lustrosos fueron los seis torrestrellas con los que se inauguró la plaza de Illumbe en agosto del 98. No tan lustrosos ninguno de esos tres, pero uno de ellos, cuarto de corrida, salió bueno de verdad. El ilustre ganadero que creó Torrestrella, don Álvaro Domecq, adivinó en el toro una virtud que no parecía propia del toro sino del torero: el temple. Y ese cuarto de corrida, 540 kilos, corto y acodado, ligeramente montado, las palas grises, con todos sus atributos, tuvo justamente temple: ritmo regular al embestir, y hacerlo por las dos manos.





