El cartel tenía tirón por dos nombres que se habían distinguido, Juan Camilo Alzate, de Colombia, y Gerardo Adame de Aguascalientes, añadiendo la presentación de un biznieto de Rodolfo Gaona y nieto de Lorenzo Garza, movía, que sí, el interés, lo que derivó en una mejor entrada y buen ánimo en los tendidos.
Reses de Celia Barbabosa, -- a excepción del que abrió plaza --, acusando crianza que romana tenían, como paupérrimas cabezas ya que los pitones cabalgaban en las quijadas de la miseria.
Astados, pues, faltos de lámina y, por ende, de trapío mismo que en términos generales conformaron un encierro toreable en mansurrón, que acudían a los engaños dúctiles y dejándose meter mano, matizando sus lidias por cuanto a nobleza, clase, claridad y son, como algunos más acusando la sosa bobaliconería.





