El torero de Espartinas, sereno, retemplado y muy valeroso en la tarde de su confirmación. Dos faenas muy diferentes –toros muy distintos- pero de calado las dos.
Madrid, 15 ago. (COLPISA, Barquerito)
Sábado, 15 de agosto de 2015. Madrid. Un cuarto de plaza. Nubes y claros, templado. Dos horas y veinte minutos de función. Seis toros de Santiago Domecq. El segundo, con el hierro de Ana María Bohórquez. Carlos Escolar “Frascuelo”, saludos tras un aviso y leve división. Ángel Teruel, silencio y saludos. Javier Jiménez, que confirmó la alternativa, vuelta tras un aviso y oreja tras un aviso.
Picó muy bien Parrón al quinto. Brega y pares buenos de José Luis Lipi.
CON DOS TOROS muy distintos de Santiago Domecq se dejó querer y se hizo respetar y admirar Javier Jiménez, que vino a confirmar alternativa a Madrid tan solo un año después de haberla tomado. En Sevilla y distinguidamente, por cierto. Más distinguida, brillante y convincente fue la confirmación. Con un toro Aviador, cinqueño, de cuajo y porte soberbios, muy hondo, y de excelente condición: temple, entrega, fijeza, nobleza, bravura. Un punto tardo, pero franco en las repeticiones. Embestidas humilladas. La calidad.