TERCERA CORRIDA - LVI FERIA DE SAN SEBASTIÁN 2020
Oreja para Castañeda frente al muestrario descastado de Laguna Blanca
Poco que resaltar del juego ofrecido por los terciados y descastados astados del hierro lagunero, encontrándose los espadas por encima de sus opciones.

Castañeda corta una oreja donde dejaría los pasajes de mayor contenido de la larga y tediosa jornada de cierre
Otro apéndice paseó el galo Dufau por una labor intranscendente ante el anovillado sobrero que regaló
RUBÉN DARÍO VILLAFRAZ
@rubenvillafraz
Fotos: Federico Montes
FICHA DEL FESTEJO
Plaza de Toros Monumental de Pueblo Nuevo. Domingo 2 de febrero de 2020. III corrida de abono.
Con poco menos de un tercio de plaza (aproximadamente 7500 personas) en tarde entoldada, se lidiaron 7 reses de LAGUNA BLANCA (Euclides Sánchez), en su conjunto terciados de presencia, evidentemente manipulados de astas, descastados, a menos en la muleta, rajándose, incluyendo un sobrero de regalo lidiado en octavo lugar; de regalo así mismo en séptimo un novillote de RANCHO GRANDE, noble y con recorrido.
Pesos: 446, 460, 444, 450, 440, 480, 430 y 480 kilos.
THOMAS DUFAU (Azul noche y oro con cabos blancos): Silencio, silencio y oreja tras dos avisos en el de regalo.
FABIO CASTAÑEDA (Azul añil y oro con cabos blancos): Saludos desde el tercio tras aviso y oreja.
JESÚS ENRIQUE COLOMBO (Corinto y oro): Silencio, palmas y palmas en el de regalo.
INCIDENCIAS: Destacaron en la brega Gerson Guerrero y Mauro David Pereira, y en banderillas Francisco “Chico” Paredes, y en la puntilla a lo largo de la tarde, Eliecer Paredes. *** Tres horas y 40 minutos duración de festejo.
SAN CRISTÓBAL (Enviado Especial).- Poca historia deparó el festejo de cierre de la edición de este año de la Feria de San Sebastián. Los toros dispares de presentación de la ganadería yaracuyana de Laguna Blanca dejaron en ascuas las opciones de lucimiento de la terna de espadas, pues cumplido el tercio de varas los pupilos de don Euclides Sánchez quedarían listos para el trámite de muleta: descastados, parados, defendiéndose a las telas, así sería uno a uno su comportamiento, lo que a la postre limitó de emociones una tarde plúmbea de contenido artístico. Solo el local Fabio Castañeda pudo sacar del marasmo los presentes en una labor, su segunda, con momentos de gran composición en especial por la mano diestra, lo que unido a una estocada de rápidos efectos toricidas, para cortar una oreja.