Con dos toros por los que nadie apostaba, una primera faena sobresaliente y una segunda por todo extraordinaria, consagran al torero de Gerena como figura del toreo.
Sevilla, Jueves, 28 abril de 2022. (COLPISA, Barquerito). Sevilla. 4ª de abono. Segunda seguida de feria. Primaveral. 6.500 almas. Dos horas y media de función. Seis toros de El Parralejo (Herederos de José Rodríguez Moya). El 5º bis, sobrero. El Fandi, silencio y ovación. Miguel Ángel Perera, una oreja tras un aviso y silencio tras un aviso. Daniel Luque, una oreja y dos orejas, a hombros por la puerta del Príncipe. Notable en varas El Patilla, que picó al sexto. Brillantes pares de Curro Javier y Javier Ambel. Alberto Zayas, gran tercero de Luque y excelente puntillero.
De las dos faenas con que vino Daniel Luque a consagrarse en Sevilla como figura del toreo la mejor y mayor fue la del sexto de El Parralejo, un toro cinqueño de impecable cuajo que se vino cruzado a engaño después de haber enterrado los pitones y salir librado en una vuelta de campana completa a pulso. Tras un primer puyazo, de nuevo enterró el toro pitones. Al resentirlo y recomponerse, escarbó. Iba a escarbar más veces, y a hacerlo con un aire de fiereza particular. Costó que cobrara un segundo puyazo bien medido y costó también llegarle en banderillas porque esperó a la defensiva por la mano derecha. Daniel había salido de la enfermería justo antes de arrastrarse el quinto. El tercero le había cogido casi por sorpresa, cuando en una cuarta tanda, y ya dueño, empezaba a torear a placer.







