Cogido por un sobrero violento, y herido en costado y rodilla, sale a matar el sexto por decisión propia y se entrega con el sexto toro en una faena de muy tensa emoción
Tres orejas de recompensa
Bilbao, Jueves, 25 de agosto de 2022. (COLPISA, Barquerito)
Bilbao. 6ª de las Corridas Generales. Bochorno, nublado. 12.500 almas. Dos horas y cincuenta minutos de función.
Seis toros de Victoriano del Río. El tercero bis, sobrero
El Juli, ovación tras aviso y gran ovación tras aviso. Manzanares, ovación tras aviso en los dos. Roca Rey, una oreja y dos orejas.
EL TERCER TORO de Victoriano del Río galopó de salida, pero arrastrando una pata. No llegó a trastabillarse ni a caerse. Sonaron unas protestas y el palco tomó una decisión precipitada: pañuelo verde. Al enfilar corrales volvió a galopar el toro. Entró en liza como sobrero, un toraco disparatado de alzada inmensa. 630 kilos. Un zambombo. Roca Rey pudo haber corrido turno, pero apostó por el sobrero, que cobró al relance y sin sangrar un puyazo y todavía dos lanzazos más de poco castigo. En banderillas, entero, persiguió. A plaza casi llena, de fondo un runrún de frontón, la corrida venía discurriendo sin relieve. El Juli despachó un primer toro dormidito que no se empleó y solo pasó por allí. Manzanares anduvo monocorde y plano con un segundo terciado que tuvo claro son. Faena larguísima. En manos de Roca Rey estaba volcar el ambiente.






