Con un sobrero de Cuvillo que, toro a más, fue el más encastado de una corrida terciada de pobre nota
A hombros la terna
Tarde de no hay billetes.
Salamanca, domingo, 18 septiembre de 2022. (COLPISA, Barquerito)
Salamanca. 5ª de feria. Nubes y claros, templado. 11.800 almas. No hay billetes. Horas de función. Seis toros de Núñez del Cuvillo. El cuarto bis sobrero.
Morante, pitos y dos orejas. Talavante, dos orejas y aplausos. Roca Rey, una oreja y dos orejas.
Un caballo de pica espantado desmontó al picador de turno, rompió las tablas y cayó en el callejón. Ileso tras una laboriosa faena de monosabios y asistencias para desvestirlo e incorporarlo.
LOS LOTES DE LA corrida de Cuvillo parecieron hechos a ciegas. Cuatro toros de linda traza, terciados, con el sello predominante de sangre Juan Pedro, y dos que sacaban los pies del tiesto: un feo primero basto y badanudo y un cuarto cinqueño muy montado y o destartalado. El lote de Morante. Sardos, colorados y castaños: corrida de pintas polícromas. El segundo de sorteo, sardo, 490 kilos, fue el de mejor hechuras. El tercero colorado, un zapato o un bombón. Los dos últimos, castaños. Más cuajadito el quinto que el sexto, escobillado al rematar de salida en un burladero.





