TRIUNFA DANIEL LUQUE (OO,OO) y EL JULI (O, OO) LO ACOMPAÑA .
Matinal corrida. Lleno o casi, sol, calor, lleno, de violent el Mistral se hizo céfiro.
Toros a medida de GARCIGRANDE, los dos de PONCE tan medidos que el maestro de Chiva tuvo que conformarse con dos ovaciones. Se comprobó el apotegma portugués (Choupiño da Calva) : A toros sin recursos, Toreros sin trofeos. El maestro de Chiva se fue de vacío. No obstante las cosas empezaron como siempre: enormìsima ovación a finales del paseo, salió a saludar Enrique invitando sus compañeros de cartel a compartir el aperitivo. Como siempre rechazaron la invitación. Como siempre acabaron saludando.
Los toros: 538-540-516-505-515-479 anunciaba una báscula; Pobres de carita, nobles a gusto, flojos, el tercero un bonbòn.
ENRIQUE PONCE . Aviso, media estocada traserita ladeada, aviso, descabello: ovación y saludos.
Buena estocada, decisiva: ovación y saludos.
Brindó el primero a la muchedumbre , doblones de la casa y vamos ya! ''vamos toro, yo te ayudo''así intentaba dialogar el maestro especialista en el arte de ahorrar las fuerzas de unos adversarios predilectos, pero no contestaba el burrel, ni hablando ni embistiendo. Hubo muchos tiempos muertos, de mi localidad, a mitad del anfiteatro, no se podía perder nada de lo que ocurría abajo. Con el otro se intentó el quite, después de banderillas :nada. Si fuese otro toreo, un joven por ejemplo, la gente hubiese protestado pero la historia de E. Ponce en Nîmes pertenece casi a la leyenda. No pasaba nada notable, si no una puesta en escena de unos pases por venir...que no vinieron, el respetable, callado, respetuoso, esperaba. El pescado estaba vendido ya y el mercader intentaba deshacerse de las cajas.
EL JULI de nazareno y oro. Pinchazo, otro, estoconazo: oreja contestada, le maestro no quiso pasarla, aplausos. Pinchazo, estocada terrible: dos orejas.
Un primer quite ajustado , el brindis vibrante a la plaza y Juli podía desarrollar su argumento. el argumento. Circulares y el toro circulaba por todos los lados, los redondos más redondos sobre un albero ovalado, el toro emborrachado , las gradas de pié.
DANIEL LUQUE, de arena Maestranza, oro y azabache. Entera, aviso: dos orejas.
Gran estocada y descabello: dos orejas.
Un capote con más gracia, más quietud: todo parecía un paseo de dos amigos...hasta el caballo, quite cariñoso y faena brindada al gente. Voz y muñeca potentes, ritmo sin precipitación, otro tipo de circulares o semi, espada clavada por el suelo, ocho, doce cambiados de mano en un palma cuadrado. El último tuvo el honor de ser recibido en un quite gracioso y original : cuatro chicuelinas , una media verónica acabada en farol y otra vez el caballo. La faena fue toda de gracia, de alegría, de sorpresas.
Seduciendo, hechizando un animal que no podía más que aceptar, obedecer y Daniel entraba ''de plein pied'' en el grupo reducido de los preferidos de la afición.
