Enrique Ponce y Javier Jimenez galardonados en una mañana para el
olvido
Sol. Más de ¾ de plaza. Paseo ovacionado preámbulo homenaje
tradicional al Rey Henri cuando viene visitar sus fieles.
Como conviene en Nîmes tradicional ceremonia no de alternativa pero de
confirmación de alternativa. La del día concernía el torero
de Espartinas Javier Jimenez, lo cual fue ya confirmado hace un par de
años, en Madrid por el maestro Frascuelo.
Volvemos a nuestro asunto *.
Toros de V. del Rìo: flojos, sin carácter menos los corridos en
segundo y cuarto lugar por Ponce y Jimenez.
Enrique Ponce.
Naranjo y oro. Pinchazo, estocada aviso: oreja. Pinchazo,
media estocada, tres descabellos.
Distribuidos los doblones de la casa, muy bien dibujados los circulares
relajados, la mano baja como olvidada a lo largo del cuerpo, la mirada
acariciando, vaya entrante....desgraciadamente eran los platos principales.
Al ejemplo de sus jóvenes compañeros tuvo que limitar se y por
razón al upuru**
Javier Jimenez.
Blanco y oro. Pinchazo, estocada atravesada, pinchazo, aviso,
descabello:silencio. Estocada, aviso, descabello: oreja.
Bonita recepción y quite airoso al primero. Con Jilguero, el quinto de
la tarde la cosa fue distinta, el toro iba, a pasos cortos pero iba, le
gustó la mano derecha de Javier, mostró alegría. Un rato. A
mi faena Jilguero no tenía nada más que entregar, a pesar de unos
largos momentos de recuperación. Por fin la espada liberadora.
Andrès Roca Rey.
Verde olivar y oro. Estocada, aviso, silencio. Estocada, silencio
Dos quites, capote exuberante y nada más en el peor lote del festejo.
*a nuestros borregos en Francés, la palabra conviene más a los
animales de turno
**uno por uno.