
Todos cuatreños, del pequeño ESTOPENO (550ks) al sexto MALLORQUIN (660) mucha carne, leña y malas intenciones en un lote de animales inteligentes que no desembarcan para ser extra, figurantes. Muchas caídas también: diez en total. Miedo por las gradas,

concentración absoluta por el albero, y poco a poco la movilidad de la llegada transformada en miradas, cuellos elásticos, otras miradas acentuando se al desarrollar la faena. Nada que ver con los Bohorquez de la mañana abandonando tres orejas Príncipe negro del rejoneo, Diego Ventura (00-0), vencedor del primer torneo de la temporada en la palestra de Arles.
El maduro Rey P.H Mendoza (ovación-00) tuvo la mala suerte de tocar el manso del grupo, vanos esfuerzos, y enorme satisfacción de la plaza llena a rebozar.
El FUNDI. Chocolate y oro. Estocada: ovación y saludos. Gran estocada y oreja, con fuerte división de opiniones. El gigante de Fuenlabrada volvía al escenario de las proezas anteriores, gladiador de los tiempos modernos constituye con MIURA una binomio entrado de pie en la leyenda Arlaten,


el buen pueblo se lo hizo saber a lo largo de sus faenas sensatas y hábiles como siempre, como si hoy era ayer.

ALBERTO AGUILAR. Turquesa y oro. Muchos pinchazos y descabellos, el tercer aviso sonaba cuando Estopeno

abandonaba la pelea: bronca. Tres pinchazos , media, aviso, descabello, pinchazo, descabellos: otra bronca. Alguien sabrá porque Alberto no llegó a matar ! Su segunda actuación de la recepción a la hora de matar fue la mejor de a tarde: Alberto, muy animado, toreaba de verdad...los aceros, alguien sabrá!

MEHDI SAVALLI. Castaño y oro. Media, aviso, dos pinchazos, otra media y descabello: aplausos y saludos. Pinchazo, entera tendida, media,descabello: aplausos cariñoso y merecidos al acabar un trasteo infernal.


Cielo negro, gotas, lluvia, truenos, relámpagos, más lluvia todavía y el desafortunado torero local, ídolo de su barrio pobre, intentando todo, no solamente colocando banderillas extraordinarias sonriendo a los elementos desencadenados, pero provocando el diablo.

PS. Jacques Monnier:otro susto. El buen picador local, otra vez en situación trágica, supongo que el diablo no puede con el.









