En su finca del principio del siglo XVII, Alain, Gérard y sus hijos crían dos clases de toros.
Para vivir y garantizar el mañana, los Moruchos de Salamanca, ganado semibravo conocido por sus buenos y fuertes cabestros, muy estimado por la calidad de su carne los de lidia.
El otro es la pasión, la de siempre para los Santa Coloma-Veragua. La buena prestación del ejemplar lidiado en 2011 cuando la concurso sera por algo en la decisión del Club Taurino Vicois. Esta corrida de Vic, cinco otros ejemplares y nada más componen la camada de toros 2012 : selección rigurosa, paciencia, son las claves de la pervivencia de un hierro duro, reputado por su intransigencia : duros si, pero nobles también dice Alain.
De aperitivo, os invitamos a una visita privada en la Crau donde crecen, en general más piedras que vegetación, pero, en esta finca heno, árboles, arroyos : trabajo.

Alain Granier









