Pués claro que los toros son cultura.
Es un medio cultural como otro caulquiera, aunque alguno difiera y diga que el toro es el producto interior bruto...
Allá él.
Yo, a las pruebas me remito.
Se habla, menos aquí, de Iván Fandiño, torero de moda.
Autómaticamente suena Orduña como denominación de origen, como los vinos buenos.
Total, que Orduña suena constantemente en el país en la figura de su torero Iván Fandiño.
Ambos por su modestia se lo merecen.
El Señorío de Vizcaya, en un territorio poblado de villas, anteiglesias y concejos, una única ciudad, Orduña, la bella desconocida.
Entre castrense y monacal, la ciudad destila nostalgia y señorío, en una bella llanada con el vergel de Délica de ubérrimo labrantío. Lugar de lamias y brujería, cuentan las antigüallas, en aquellos cuentos de pelar borona en las noches invernales, al amor de la lumbre.
En el pico más alto del puerto de Orduña, la venerada imagen de la Virgen de la Antigüa, patrona de la ciudad y vigía permanente por si las brujas o por si las moscas.
Siempre hay toros, fiel a la cita de los "ochomayos", su fiesta grande, como grande son tambien los perretxikos en Orduña, unos hongos que no tienen parangón para los gastrónomos sibaritas. Dicen que no hay nada igual.
... Y como siempre había toros, Iván Fandiño no fué inmune al veneno de la Fiesta, y allí dió sus primeros pasos, apodandose "el Niño de la Antigüa", alias que dejó aparcado al abandonar su niñez, como es natural.
Pese a su gran vocación, también Iván era buen pelotari y tocaba el txistu bonitamente.
Fandiño ha visto cortada esta su gran temporada por el inoportuno percance en Malaga, que le ha hecho perder al pie de veinte festejos, incluídas sus dos comparecencias en Vista Alegre.
Ha reaparecido con éxito en Logroño y un gran aldabonazo en Sevilla en la Feria de San Miguel, y aún le quedan muchos contratos.
Vamos a ver.
Pues claro que los toros son cultura. De otro modo ¿cómo muchos aficionados ibamos a ubicar La Carrasca, Paredes de Nava, Casas Ibañez, Talayuela, La Torre de Esteban Hambrán, si no fuera por que sus municipios anuncian festejos taurinos?.
Definitivamente, los toros son cultura.