
El diestro, espejo de figuras del toreo, muere en un hospital de Madrid
MADRID.- Un mechón, una forma de romper plaza, de hacer el paseíllo y de ir a la cara del toro, con fragilidad. Antonio Chenel (Madrid, 1932), 'Antoñete' en los carteles, ha fallecido en Madrid, aquejado de los problemas respiratorios que le hicieron dejar los ruedos. El tabaco, su compañero de miedos y soledades, le fue apagando poco a poco hasta tenerle recluido en su finca de Navalagamella.
El cuerpo del torero, un mito de la tauromaquia moderna, se velará mañana a partir de las diez de la mañana en Las Ventas donde se exhibe una placa: "Esta fue su casa, esta es su plaza". Hijo de un monosabio y cuñado de Paco Parejo, el mayoral de la plaza, quiso ser torero a la antigua usanza, siguiendo la estela del Manolete que conoció en su infancia.






