SOLO PARA MANSOS (DIARIO DE NAVARRA)
El rito del paseíllo se ha roto este año en Pamplona y no se sabe por qué. Se sabrá. Se acaba sabiendo casi todo. Del coro que al abrirse la puerta de cuadrillas tarareaba tan afinadamente el Te Deum de Marc-Antoine Charpentier nunca más se supo.
Nunca es hace una semana. Una semana en Pamplona y en sanfermines es una época. Puede pasar de todo. Se habrá pasado de moda ese preludio barroco que era el himno de las peñas. La sintonía de Eurovisión. No es casual que la música barroca sea clásica. Lo cual, vuelto por pasiva, puede predicarse del toreo. El Juli era un niño hace nada y ha pasado en horas veinticuatro a ser un clásico. No un torero barroco. ¿Qué es el barroco? ¿Morante., José Tomás, etcétera? ¿O ese preludio de Charpentier que ha dejado de oírse en Pamplona a las seis y media?





