Muchas veces he comentado con amigos que voy a morir y no sabré el porqué de algunas situaciones que pasan en el Mundo de los Toros pues en medio de virtudes como la bohemia y el romanticismo, hay una gran mentira, una gran envidia y poca solidaridad.
Gran parte de estos males son los que a pesar de la gran verdad del TORO, (único elemento íntegro) han impedido que tengamos un espectáculo por encima de otros muchos llamados de masas. Esto se da a nivel de escritorio, de oficinas perversas que no dejan que florezca esa gran verdad del Toro, mentes con poca visión de un espectáculo lleno de verdad en la Plaza, auspiciado por hombres soñadores que se juegan su vida en aras de mantener una tradición Cultural a cambio de ser reconocidos en el corto deambular por la vida y de paso tener una vida digna, ganada sin trampas ni cartón. De que el TORO hablara y se defendiera en los escritorios, otro “gallo cantaría” pero como no habla, estamos jodidos.





