Timbales
Plúmbeo el cielo, pobre entrada en tarde humeda y pesado como el plomo el festejo.
Corrida con denominación Domecq, en envase de Jandilla y que más que un oloroso resultó una vinagrilla.
Un buen sexto toro, para compensar.
Voluntarioso y pertinaz Padilla, al que el cuarto le metió un palizón, y obcecado en alargar la agonía de la res.
lo que podía haber sido una concesión de oreja, a poco le cuestan los tres avisos, que se quedaron en dos por benevolencia del palco, que no por tiempo, en el que le pudieron dar seis.
Hay veces en que uno se encuentra espeso y Padilla no podía ser una excepción.





