Castigado por un lote deslucido, firma los mejores lances de la tarde y se deja querer solo un poco
Corrida apagadísima de Juan Pedro
Un quinto sobresaliente para una faena patrón de Castella, premiado con dos orejas
Castellón, domingo, 30 de marzo de 2025 (COLPISA, Barquerito).- 6ª y última de la feria de La Magdalena. Casi lleno. 9.500 almas. Veraniego. Dos horas y cuarto de función.
Seis toros de Juan Pedro Domecq.
Morante, ovación y silencio. Castella, silencio y dos orejas. Talavante, ovación y silencio.
LOS SEIS LANCES y la media con que Morante recibió y fijó a un primer toro salpicado, trotón y distraído llegaron demasiado pronto, pero acabaron contando como un tesoro. La gente había recibido a Morante con una ovación de gala. Le sacaron a saludar al tercio después del paseo y Morante correspondió con una leve reverencia. Y después de la reverencia, esos seis lances tupidos, reunidos, volados con los dedos en la esclavina, firme la figura. Uno tras otro sin ceder ni un pasito. Luego, como suele, dejó que el toro, a su aire, tomara corrido un puyazo en la puerta. Al salir del caballo, claudicó el toro, pero lo estaba esperando Morante en la segunda raya para firmar el quite de la tarde: tres chicuelinas de ligero giro y otra media frondosa.