Revista de prensa (Viñeta 350) Jorge Arturo Díaz Reyes
La prensa taurina, también recluida y ayuna de su materia prima, las corridas; anclada en un presente sin futuro predecible ha optado por la memoria, la reflexión y la imaginación. Salvo, claro, unos pocos medios que dejaron sus titulares de antes de la peste congelados.
Desde mi pantalla, como desde una cofa, la oteo día tras día, semana tras semana. Admirado por el ingenio y la tenacidad de los que la mantienen a flote en esta inmovilidad tensa y sin destino a la vista; pero además confirmado por ellos en mi vieja certeza de que la tauromaquia es asunto infinito.
A falta de primicias, reciclan y ahondan en historias a las que normalmente la temporada con su torrencial actualidad no daba lugar. Cuando cesaba Europa venía América y viceversa. Siempre habían hechos, de “última hora” para escoger. Ya no. Ahora no hay tema desechable y hay que echar mano de aquello que alguien dijo y García Márquez gustaba repetir; la literatura (y el periodismo es uno de sus géneros), consiste en hacer pequeñas las cosas grandes y grandes las pequeñas.








